Un caso sobradamente interesante, que puede hacer pensar que el libro es más interesante de lo que en efecto es. Ese es, de hecho, un efecto muy común de la no ficción. Juzgar la calidad del libro, por la calidad de la historia. Esto es factible en la ficción, porque se entiende que la historia surge de la mente del autor. Sin embargo, en la no ficción son dos los valores fundamentales: la investigación y el tratamiento. Sobre la investigación de este libro, no hay nada qué acotar, porque es un trabajo pulcro. Pero el tratamiento de lo investigado es donde, a mi parecer, pierde fuerza el libro. Porque el autor parece, en partes, más asombrado que nosotros de todo esto, como si gracias a Nevenka Fernández se hubiera empezado a hacer estas preguntas sobre el machismo en la sociedad, pero luego no es lo suficientemente honesto y se planta con cierto aire de superioridad (bastante bien disimulado, cabe acotar), haciendo ver que él comprende todo esto muy bien. Creo que aquí hay dos posturas factibles: la del sujeto que ha investigado y seguido por años casos como este, de modo que no le sorprende y es capaz de comprenderlo con tanta objetividad como sensibilidad, y el del sujeto que descubre todo esto junto a ti como lector, y que debe delatarse como un sujeto en transformación. Es evidente que Millás no pertenece al primer grupo, pero no termina de ajustarse al segundo. E incluso cuando mejor se ajusta al segundo, parece que en su forma de narrar predomina el intento de hacer más grande algo que ya es suficientemente grande. A ratos el libro se siente un poco amarillista. Y no es que el caso real en sí mismo no sea amarillista. Política y acoso laboral son tópicos que juntos solo parecen apuntar al amarillismo. Pero ya que amarillismo fue lo que sobró antes de la aparición de este libro, quizás este pudo proponerse el saltarlo mucho mejor.
En definitva, es un libro con altibajos de calidad, altibajos de intención, una introducción personal muy larga para las ansias de conocer el caso, una selección de títulos de capítulos un poco por poner algo, pero que narra una historia tan urgente en nuestra sociedad, que es un punto de lectura obligado, sobre todo para quienes trabajan en la psicología industrial y la protección de los derechos de la mujer a una vida libre de violencia. Por todo ello, y por esos altos, que siendo sincero, son más frecuentes que los bajos, es un libro que vale la pena leer.