Matías Verdón incumple todos los requisitos que definen a un detective de película: es un entrañable cincuentón aficionado a la bebida que no sobresale por su inteligencia ni por su instinto. Su ayudante, el Desastres, sólo aporta un poco más de simpatía a esta pareja de investigadores del granadino barrio del Zaidín. ¿Podr án con tan escasa capacidad resolver dos extrañas muertes que se han sucedido en Granada?Salazar consigue crear un argumento intrigante en un contexto muy original. El detective del Zaidín aporta un toque costumbrista nada habitual en la novela negra. El humor es una constante a lo largo de esta novela.
4.5 ¡Me ha sorprendido muchísimo! Creía que iba a ser una lectura algo chorra, pero realmente me ha dejado muy buen sabor de boca. Me parece que el misterio se desarrolla de manera apropiada y el plot twist final te deja un poco tiesa. Tenemos al detective Matías, que no es muy excelente, intentado resolver un asesinato junto con su ayudante, que está más salido que el pico de una mesa. Digamos que no son Sherlocks, pero lo intentan y te sacan alguna risilla. Un libro muy corto que si te descuidas te lo lees de una sentada y con una trama que te invita a hacer teorías.
Me ha gustado bastante. Tengo que reconocer que se me ha hecho corto, es muy fácil de leer. La historia engancha y por lo menos, a mí, me ha pasado que pensaba que iba a pasar una cosa y al final, ha pasado otra que no tenía ni forma de imaginarme. Sin lugar a dudas un buen libro.
Esta novela me ha recordado a otras. Por una parte a las de Muñoz Gijón, que son posteriores a esta y heredan mucho de ella. La referencia a Serva la Bari me hizo pensar inmediatamente en sus libros, así como lo del protagonista investigando crímenes en Sevilla. Tiene humor, aunque no tan absurdo, y el estilo es granadino y no sevillano. También me ha recordado mucho a Vázquez Montalbán, sobre todo por el ayudante del detective: Desastres podría ser primo hermano de Biscúter. Es entretenida, la acción cuando coge velocidad no para y deja buen sabor de boca. Para pasar un rato paseando por la Granada y la Sevilla de hace poco tiempo.
Aunque las 40 primeras páginas transcurren de forma bastante lenta y parece augurar que no va a pasar gran cosa en el desarrollo de esta novela, es totalmente lo contrario.
Cuando empiezan los crímenes toda la trama se vuelve bastante interesante y que no tiene nada que envidiar a los más conocidos escritores españoles.
Ofrece lo que promete. Diversion y humor sin mayor trascendencia, a traves de las peripecias de dos personajes estrafalarios como son un fontanero metido a detective y un cartero alcoholico y putero. Ligera y corta se lee con una sonrisa en los labios. No espereis nada espectacular.
Siempre es gratificante poder leer algo que te sumerge en Granada y sus barrios, aunque sea en plenos años 90. Esta novela cumple lo que promete, no ganaría un premio Planeta, pero si te deja buen sabor de boca.
Me he divertido muchísimo con la trama y los personajes aunque de fondo haya una tragedia, es una novela negra. Ambiente castizo entre Granada y Sevilla. Muy recomendable.