Hegel sostiene que la muerte "es lo más terrible" y que su aceptación es "lo que exige mayor fortaleza". Dice, además, que el "entendimiento demanda esta aceptación, ya que por su discurso revela lo real y se revela a sí mismo". El esteta, el romántico, el místico, introducen la idea de la muerte y la entronizan, pero también le instalan más allá de lo sensible un ámbito ignoto. Para Hegel el espíritu es el ser revelado por la palabra, y la vida del espíritu es la existencia del filósofo o del sabio, consciente del mundo y de ella misma. Sólo cuando toma conciencia de su finitud, y por lo tanto, de su muerte, el hombre asume -según esta humanizada visión del hegelianismo que Kojève ofrece-, se autoconciencia. Sabe entonces que es finito y mortal, es decir, sabe que es hombre y que su escenario es el mundo donde acontece la historia que él crea según el vaivén del viento incensato de la vida y la muerte. Para Kojève, Hegel es el primer filósofo que ha planteado un sistema filosófico completo y finitista en relación con el hombre, y por tanto ateo, de forma que la idea de la muerte viene a ser la clave profunda para la compresión de todo su sistema, y de los alcances reales de su dialéctica.
Alexandre Kojève was a Russian-born French philosopher and statesman whose philosophical seminars had an immense influence on twentieth-century French philosophy, particularly via his integration of Hegelian concepts into continental philosophy. As a statesman in the French government, he was instrumental in the creation of the European Union. Kojève was a close friend of, and was in lifelong philosophical dialogue with, Leo Strauss.
Lo stesso essere dell’uomo si manifesta come un suicidio mediato dall’Azione negatrice che genera la coscienza discorsiva dell’esterno e di sé. L’uomo è un essere che si uccide (Fahigkeit des Todes). L’uomo è questa notte, questo vuoto Niente, il quale tutto contiene nella sua semplicità-indivisa (Einfacheit) una ricchezza infinita di rappresentazioni, di immagini di cui nessuna gli viene precisamente alla mente, o che non sono come realmente presenti (gegenwartig). Quel che qui sussiste è la notte, la interiorità-o-intimità (Innre) della Natura: l’Io personale puro. In rappresentazioni fantasmagoriche fa notte tutt’attorno: qui sorge bruscamente una testa insanguinata, là un’altra apparizione bianca; ed esse scompaiono altrettanto improvvisamente. Questa notte si scorge quando si fissa negli occhi un uomo: (si sprofonda allora lo sguardo) in una notte che diventa terribile (furchtbar); quel che ci si presenta (hangt entgegen) (allora) è la notte del mondo. Potenza (Macht) di trarre da questa notte le immagini o di lasciarle cadere: auto-posizione (Selbstsetzen) (ossia, creazione libera), coscienza interiore, Azione (Tun). In tale notte si è ritirata l’entità-esistente-come-un-essere-dato (das Seiende); ma il movimento di tale potenza è egualmente posto.