De África a México. Irene Fuenmayor luchó valientemente contra toda clase de contratiempos, como la certeza de que sus padres habían sido asesinados, y el secuestro de su novio en Uganda, además de amenazas personales y peligros, sin embargo, JAMÁS cejó en su empeño y propósito de vida, arriesgando incluso su herencia para llevar a cabo un sueño, no olvidando darse tiempo para vivir un gran amor, con la misma pasión que caracteriza todas sus acciones.