A veces cuando un filósofo no es top o ampliamente difundido a nivel interdisciplinar -llámese Marx, Wittgenstein, Heidegger, etc.- lo que debe de hacer el biógrafo es dar al lector una aproximación desde lo básico a lo complejo de su pensamiento, desde lo histórico a lo subjetivo de su pensamiento. Habermas por el contrario, es más conocido en el ámbito académico que por el común de mortales, por lo que se debió tener cuidado la forma en que se abordaba su vida y pensamiento.
Lo que se encuentra en este texto es un completo fallo en el lenguaje... no se si el mismo autor se de cuenta o se relea con gusto, pero la estructura del lenguaje es deficiente, monótona, entreverada, aburridada, sosa. Uno se plantea dejar la lectura desde el primer capítulo o tal vez terminar lo más rápido posible para terminar con el tormento de su lectura.
Por momentos crees que el autor se imbuyó demasiado en la Ilustración, mucho tecnicismo, racionalismo, párrafos a golpe de martillo... lo que le faltó es romanticismo, pasión, poesía que te puedan hacer amar la lectura.
No se si interpreté mal pero de Habermas se entiende muy poco y también está el abuso de las citas de otros autores.
Definitivamente este es un ejemplo de cómo no se debe escribir un libro biográfico. Una estrella, y es mucho.