«También nos enamoran las ideas». Aventura de aforismos y pensamientos, El equilibrista es el primer volumen de ensayo de Andrés Neuman. A través de una rigurosa construcción, este libro nos propone un recorrido fulgurante por la vida cotidiana y sus costumbres (I), la estética y el arte (II) y la literatura y la escritura (III). En cada uno de sus aforismos el lector encontrará una descarga de luz, una idea concentrada hasta el límite. Fiel a la metáfora del título, el funambulismo del pensamiento se mueve entre extremos que lo solicitan y a los que deberá atender salvando el abismo sobre el que progresa. El volumen se cierra con una serie de microensayos que reflexionan sobre la naturaleza del lenguaje literario, los tipos de lector, la situación de la novela y las polémicas sobre el realismo, la poesía española o la estética contemporánea. Consciente de que «el estilo es una autobiografía», la escritura de El equilibrista no duda en beber de distintos géneros para consumar su precisión. Enérgico y rebelde, su vitalismo se emociona con el vértigo.
Había leído al Neuman novelesco (ganador del Premio Alfaguara el 2009 por “El Viajero del Siglo”) y al Neuman periodista (por sus crónicas “Cómo viajar sin ver” precisamente a propósito de la gira luego de ganar ese premio), pero no he profundizado en sus facetas más famosas: poeta, narrador y aforista. “El equilibrista” es una espectacular recopilación de aforismos (en prosa o en formato diario), donde Neuman se muestra en su máxima plenitud, volviendo verdad afirmaciones a través de su escritura.
Quienes realmente escasean son los lectores artísticos: aquellos que recorren las páginas con los sentidos alzados, la intuición afilada, la memoria expectante. Creadores a su modo, para ellos la literatura es preguntarse por su identidad y advertir su crecimiento. Estos lectores merecen especial gratitud pues completan los libros, los salvan.
Lo recomiendo porque se lee en media hora y me gustó esta cita: “La imperfección solo es una virtud en aquellos que buscaron sinceramente la perfección”.