Poemas hechos a la exactitud de lo que delimita la expresión y cuentos; ese narrar-narramos tan necesario en la fórmula capaz de abrirnos la imaginación y no solamente contar, hacen de este libro un aspirante a la exquisita ejemplaridad en el soberbio y difícil andamio entre el verso y el dos islas de contacto que deslumbran y antagonizan, pero islas son, en resplandor.