Intelepciunea e savoare: ea inseamna a gusta din cunoasterea Celui cu totul altul. Credinta inseamna certitudinea ca aceasta cunoastere e nesfarsita, ca savoarea ei e inepuizabila. Textele acestei colectii se refera la o asemenea cunoastere, la stradania de a o atinge, de a-i simti gustul veritabil. Ele vorbesc, cel mai adesea, in numele unei experiente personale si au, de aceea, simplitatea, precizia si prospetimea unei cunoasteri vii.
„Lucrarea de fata constituie unul dintre roadele cele mai bune pe care le-a dat pana acum gandirea teologica ortodoxa in stradania ei de a crea ceea ce s-ar putea numi «sinteza neopatristica», sinteza ce a inceput sa se contureze in urma intalnirii marilor ganditori si teologi rusi din exil (Berdiaev, Bulgakov, Lossky, Afanasiev, Florovski etc.) cu duhul occidental, cu realitatea civilizatiei apusene, in spatiul Apusului. Confruntarea i-a determinat pe ortodocsi sa caute, sa redescopere, sa constientizeze si sa revalorifice cuvantul pe care Rasaritul ortodox il are de spus, iar aceasta într-un limbaj contemporan.
Cartea e un itinerariu ametitor, construind cu o uimitoare usurinta punti spirituale intre cele mai variate conceptii, vremuri, nume, spatii: de la Sfantul Irineu la Freud, de la Kierkegaard la Sfantul Nicodim Aghioritul, de la Sfantul Varsanufie la Sartre. [...] Este un mesaj care inaugureaza dialogul unor oameni liberi si maturi, ortodocsi si neortodocsi, credinciosi sau necredinciosi, dar sinceri si sensibili la cele mai adanci probleme ale existentei." (Pr. Prof. Ion Buga)
Paul Nikolaevich Evdokimov (rus. Павел Николаевич Евдокимов) was a Russian and French theologian, writer, and professor of theology at St. Sergius Institute in Paris. He was an invited observer to the Second Vatican Council.
He was born in St. Petersburg, Russia on August 2, 1901, the son of an army officer who was assassinated by one of his soldiers in 1905. He was educated in a military school and served in the cavalry. He began theological studies just prior to the Bolshevik Revolution. Following the revolution, he and his family escaped from Crimea through Constantinople and settled in Paris circa 1923. Evdokimov continued his theological studies at St. Sergius Institute, studying with Fr. Sergius Bulgakov and Nikolai Berdyaev. He was among the founding members of the Russian Christian Student Movement.
He married Natasha Brunel in 1927, who died of cancer during the latter part of World War II. In 1942, he completed his doctorate in philosophy at Aix-en-Provence.
During the War, Evdokimov worked with the French Resistance. In 1954, he married Tomoko Sakai, a daughter of a Japanese Diplomat.
He reposed in Meudon, France, on September 16, 1970.
Primele capitole arată cum întrebările tipice pentru un creștin („ce este Dumnezeu?”) și pentru un ateu („care este obiectul negației tale și cu ce înlocuiești negația?” devin, de fapt, singura întrebare esențială pentru om: „cine ești?”. Sublim, imens. Adoptă poziția jungiană prin care arată că ambivalența religioasă periclitează psihicul și-l aruncă în tenebre dezastruoase.
A fairly difficult read, much of it being a sort of modern restatement of Orthodox views. The chapter on "Interior Monasticism," however, would get five stars from me, as it outline an interesting thesis, which is that as martyrs were first considered the "best" Christians, then it became those who went to live in the desert, and more recently it has been those who live in monasteries, we are entering an age where priesthood of the laity represents the "best" Christians. (I know that was a long run-on, but this is just a review.) The reasoning is that each phase was necessary, but not necessary to repeat, and that we have learned the lessons from each phase.
"Toda curiosidad cesa después del Evangelio (según Tertuliano), pero toda curiosidad comienza después del Evangelio, solo que de forma distinta." Paul Evdokimov.
Desde su experiencia espiritual e intelectual con la patrología griega, el autor tiene algo que decir al mundo secular e incluso eclesial, sobre todo al ámbito que ha disociado la vida escondida en Dios de la vida laical (no consagrada ni clerical). Las páginas de este libro te ayudarán a conocer la riqueza de Oriente y la propuesta del autor: un monacato interiorizado que puedan vivir laicos, matrimonios y consagrados.
Para un no creyente, el autor aborda problemas fundamentales de la filosofía como la muerte, el sufrimiento, la trascendencia y Dios, dialogando con algunos autores criticos a la religión.
La primera vez que quise leerlo, por ignorancia lo consideré muy pesado y lo dejé inconcluso. Ahora que retomé su lectura, a pesar de que hubo momentos en que quería dejarlo, logré terminarlo.
El autor pretendió mostrarnos una escala espiritual en la cual ascender desde la increencia hasta lo místico, y para eso procedió en cada capítulo a señalar cada aspecto que serviría para conocer la fe ortodoxa y a la vez mostrar la ascensión del iniciado en aquélla. Fue significativo que dos lecturas de las escrituras, que fueron mencionadas en el libro, yo las escuchara en misa en estos últimos días, lo cual indica que este libro no se debe leer como un tratado más sino como un devocionario. Eso hará molesta la lectura. A veces es muy reiterativo el libro pero uno no debe cejar en continuarlo.
Dos aspectos del pensamiento del autor me molestaron: su insistencia en la fe adulta, basada en la confianza en que la Ilustración había triunfado, y la ocurrencia de que el psicoanálisis confirmaba las verdades de la fe. Ambas ideas ya se han diluido, porque con la posmodernidad, ya se duda en la capacidad racional del ser humano y la posibilidad de convencerlo de la fe, y sobre el psicoanálisis, prácticamente se le toma como pseudociencia.
En cambio destaco yo su revalorización del monje no sólo como una vocación propia de una época fructífera pero pretérita de la iglesia sino como pauta a seguir por todo cristiano. Contrario a ciertas visiones de la iglesia romana, donde ahora el monje es considerado como un escapista del mundo y por tanto un cobarde que desprecia al prójimo, Evdokimov destacó que el monje, en tanto alguien que se dedica a Dios y santifica su vida a él es el modelo que debe inspirar a los laicos. También aprecio el alto valor que concede a los laicos como pueblo santo y es que en la iglesia romana sólo se insiste en que participen en la misa como si fuera ésta un evento de masas. El pueblo de Dios es un pueblo de sacerdotes, sacerdocio real y por tanto está llamado a consagrar su vida al servicio del Creador.
Lamento que no se haya reeditado. Lo pedí prestado en una biblioteca y doy gracias a Dios de haberlo comprendido. Tal vez soslayé o pasé de rápido por renglones, párrafos o capítulos que en una futura lectura puedan adquirir un renovado sentido.
Wow, truly incredible… Addresses many of the main theological themes of the Church in dialogue with contemporary culture. A must read, Evdokimov writes in short meditations on the spiritual life, but it is not a “how to”. Would recommend it to those who have some theology under their belts.