Santiago García y Luis Bustos unen sus talentos para plantear con ¡García! una novela gráfica que bebe de la sátira política y el thriller de acción con una evidente conexión con la realidad española. Y es que la crisis económica e institucional ha hecho que la sociedad de este país se vuelva más volátil que nunca. En medio de los escándalos de corrupción que los asuelan, los dos grandes partidos –conservadores y socialistas– se han aliado en una coalición de Gobierno con la intención de impedir que el partido renovador de izquierda gane las inminentes elecciones generales. Es entonces cuando salta la chispa en el barril de pólvora: la candidata del Gobierno ha sido secuestrada, y nadie sabe quién es el responsable ni dónde se encuentra. Mientras la tensión aumenta y el pánico se adueña de todos, un durmiente abre los ojos en una cámara secreta bajo el Valle de los Caídos, la monumental tumba franquista a las afueras de Madrid. Se trata de García, un superhombre que se hizo célebre durante los primeros años de la dictadura y desapareció sin dejar rastro hace más de 50 años. Ahora García ha vuelto a la vida en el momento más complicado de la democracia, y deberá enfrentarse a una España muy diferente de la que dejó atrás en 1961. Pero el destino del país podría estar en manos de este hombre sin tiempo. Este primer tomo cuenta con la colaboración especial de Manel Fontdevila a los lápices de 10 páginas.
Santiago García Fernández es un traductor, teórico e historietista español licenciado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Antiguamente, firmaba a veces como Trajano Bermúdez.
Este comic patrio explora la actualidad española desde el punto de vista de alguien que no pertenece a esta época, a través de García, una suerte de Capitán América patrio congelado en 1961 y despertado en la actualidad. La historia de los dos primeros volúmenes es una única trama, de hecho leer uno solo de los volúmenes deja a medias o queda incompleto, por lo que la reseña conjunta estará en:
No sabría como describirlo pero el estilo blanco y negro de Luis Bustos va perfecto para este thriller medio scifi medio espionaje. Para ser el primer número esta muy bien trabajado y te deja con ganas de mas, eso no es facil de conseguir. Muy atractivo el personaje de joven periodista. No te dejes engañar por las primeras paginas ;)
Una novela gráfica la mar de entretenida que contiene una ácida crítica social. La historia de este superhéroe del franquismo resucitado en la actualidad nos habla sobre los discursos de odio en la política y en los medios y sobre la corrupción de las instituciones. Bustos y García crean una historia en la que realizan guiños a personajes de la realidad actual a través de los secundarios que aparecen en esta historia.
Me gusta cómo dan el protagonismo a Antonia, una joven periodista atrevida y con ansias de encontrar la oportunidad de demostrar su talento en un mundo en el que los veteranos no confían en ella e infravaloran su capacidad. Es una mujer con la que los jóvenes nos podemos sentir identificados.
Tiene un ritmo trepidante, sobre todo en los momentos de persecución y se ve la influencia del cine de acción en la creación de las viñetas de esas escenas.
Grata sorpresa. Buen cómic patrio: buena historia, buen dibujo, buen precio... La única pega (que tampoco es tal) es que esta primera historia no finaliza aquí, continúa en el segundo volumen.
En 2014 España está en plena crisis política. En un contexto tumultuoso, Antonia, una joven becaria de un medio progresista, recibe una extraña carta que la lleva a una cámara secreta bajo la cruz del Valle de los Caídos en la que se encuentra dos unidades de hibernación. En ese momento Antonia es asaltada por un grupo de comandos que parecen seguir su misma pista. En la lucha una de las unidades de hibernación se abre y de ellas sale García.
García es una figura legendaria conocida por pocos, y menos aún saben si fue real o imaginada. García era un agente secreto al servicio de la España franquista de los años sesenta, un agente excepcional, invencible e imparable que desapareció sin dejar rastro y que ahora ha retornado a una España convulsionada.
¡García! juega con tomarse en serio un clásico del cómic español de los años sesenta: Roberto Alcazar y Pedrín; García sería un trasunto de Alcazar que despierta en una España que no reconoce y cuyos valores morales y costumbres sociales le resultan chocantes, cuando no impropias.
Descubrí ¡García! a través de su adaptación televisiva en HBO, y lo cierto es que me atrapó desde el primer episodio. La idea de un superagente franquista criogenizado durante décadas y despertado en la España actual me parecía, como mínimo, provocadora. Y siendo un rojeras confeso, tenía curiosidad por ver cómo se abordaba semejante premisa. Para mi sorpresa, la serie me entretuvo muchísimo, y el personaje de García —interpretado con gran carisma por Francisco Ortiz— me pareció fascinante en sus contradicciones.
Fue entonces cuando descubrí que todo partía del cómic original, y tras coincidir con Luis Bustos en el Salón del Cómic de Valencia, no dudé en hacerme con el primer volumen. Y qué acierto.
La historia arranca con fuerza, situando el despertar de García en un contexto político español reconocible, lleno de tensiones, trasuntos de figuras públicas y un tono que oscila entre lo sarcástico y lo serio. Santiago García construye una trama que juega con el género de espías, la sátira política y la acción, mientras que Luis Bustos aporta un dibujo dinámico, expresivo y perfectamente adaptado al ritmo narrativo. Las páginas respiran movimiento, y el estilo gráfico encaja como un guante con la historia.
Mención especial merecen las ilustraciones de Manel Fontdevila, que sirven como introducción e interludio al origen del personaje, con un aire nostálgico que recuerda a los tebeos clásicos tipo Roberto Alcázar y Pedrín. Ese guiño retro refuerza el contraste entre el pasado heroico y la realidad contemporánea que García debe enfrentar.
El resultado es una novela gráfica que no solo entretiene, sino que también invita a reflexionar sobre la memoria histórica, la identidad nacional y las tensiones ideológicas que siguen latentes. Me ha gustado tanto que ya tengo el resto de la colección en mis manos para seguir descubriendo cómo evoluciona la historia de García y Antonia. Lo voy a disfrutar, sin duda.
Con ya una adaptación televisiva, tocaba por fin acercarse a ¡García! en su origen comiquero. Y por supuesto que ya de por sí el concepto de un personaje trasunto de algunos héroes de tebeo pulp patrio mostrado como un super espía secreto del régimen franquista que por circunstancias acaba desapareciendo hasta volver a la nuevamente fragmentada España contemporánea es un puntazo por sí mismo. Pero es que en viñetas, la apuesta alcanza tanto sus increíbles niveles de metareferencia (como esas páginas al "estilo Bruguera" a modo de flashbacks del pasado de García) como el mayor poderío iconico en el trabajo de Luis Bustos yendo a por todas con esa escala de negros, grises, sepia y rojos. Composiciones "cinematográficas" con los escenarios, con la "percha" del personaje, "coregografías" de lucha. Todo sin perder el espíritu "comic" añadiéndole la vena patria de muchas situaciones y expresiones "añejas" por mucho que la historia de Santiago García se enclave en nuestros tiempos. Un marco estupendo en el que lanzar a nuestro recién despierto "super poli franquista", el cual. En un alarde de inteligencia narrativa por parte del guionista, no se queda en mostrar solo lo más rancio y tóxico del arquetipo. El choque generacional y de ideas políticas de García se presenta de una forma más "calmada" (también al tener en cuenta que el personaje en este tomo apenas tiene tiempo de implicarse totalmente al ser asediado por super comandos o tratar de acallar el hambre y la sed de medios siglo de animación suspendida, o apenas ni conocer a la co protagonista. Un personaje que está claro que establecerá los grandes conflictos de la historia). García se muestra como un personaje tridimensional que desde luego apetece seguir en las próximas "seasons" (el cómic termina estableciendo una estructura "televisiva" para animar a la lectura del 2º tomo).
García fue el gran héroe de la España franquista, pero en 1961 desapareció y no se volvió a saber nada de él. Ahora, ha regresado con la misma edad, sin recordar nada de lo ocurrido, y en medio de una crisis sin precedente: un grupo de izquierdas ha secuestrado a la candidata de la derecha y amenaza con matarla.
¿Qué pasaría si Roberto Alcázar aparece en la España de Zapatero y tiene que resolver el secuestro de Esperanza Aguirre? Esta es la pregunta que intentan responder Santiago García y Luis Bustos. La verdad, un cómic muy entretenido y dinámico, que plantea genial su tono para entregas posteriores. He sacado también la segunda parte de la biblioteca, así que supongo que en un rato la reseñaré.
Pobre intento de sorprender. Lo mejor las páginas de Fontdevilla y el dibujo de la novela y el formato de lectura que lo hace ágil. Lo peor, la ranciedad de los lugares comunes, de las ideas preconcebidas, del tratar de alegrar a un sesgo poblacional. Buena premisa inicial, mal desarrollo de la historia.
Casi se podría definir este comic como la versión patria del Miracleman de Moore, pero no nos pensemos que es una copia; sino que se usa esa misma metodología como premisa y punto de partida para desarrollar una historia muy distinta. Narrativamente está mucho más cerca del Powers de Bendis y Oeming, o del manga (tema que no controlo nada), y con un humor muy presente. Totalmente recomendable
Un superhéroe facha hiberna en una cripta bajo el Valle de los Caídos desde el final de la posguerra. Una intrépida periodista le despierta en pleno lío de políticos secuestrados y ‘deep state’ todavía fiel al Caudillo…
Un comic entretenido, pero un tanto simple, dibujado al más puro estilo negro y con pocas concesiones al humor. Veremos qué dan de sí los volúmenes posteriores…
Debo decir que está plagado de tópicos, pero me gusta, y bastante, Un super agente franquista congelado en plena actualidad, con la democracia en mínimos, una premisa muy potente, y bien llevada, con sus buenas dosis de acción, por supuesto, comedia, faltaría más, y un buen dibujo, buen guión, que no mete de lleno en la historia. He disfrutado de tanto tópico, que le vamos hacer.
García es el Capitán América español. En la España del siglo XXI es el único personaje integro aunque totalmente desfasado puesto que llega directamente del franquismo sin haber experimentado la transición.
Planteamiento interesante con una especie de Capitán América patrio que despierta en nuestro tiempo tras haberse mantenido en estasis desde los años 50. Gráficamente muy bien. Seguiremos con el 2º tomo.
Historia de acción, da la sensación que parte de la premisa ¿Que habrá sido de Roberto Alcázar y Pedrín?. Salpicado con una clara referencia al mainstream superheroico americano que no digo por no desvelar parte de la trama. Título muy entretenido.
Tiene ideas muy buenas y me encanta cómo se mete de lleno en la actualidad y el pasado real de este país. Sin embargo, más de la mitad de la novela es una repetición que has visto cientos de veces. Lo mejor: el final, cuando empieza la acción.
Punto de partida original y con puntuales criticas a la politica española hacen de García un disfrute sin pretensiones. Truco: Leed el primero porque lo que viene después es un barco a la deriva.
Còmic que combina complots polítics i acció, agafant com a referents el franquisme i la realitat espanyola actual. Un gran encert portar a una ambientació “castiza” una història que em vist mil vegades en comics i pel·lícules nord-americanes. Guió trepidant de García i dibuix contundent de Bustos. A per la segona part!
Ágil, vertiginoso y muy, muy adictivo. Buenas lectura con una buena historia de García y una magnífica narración gráfica de Bustos. Eso sí, no es autoconclusivo.
García no es Roberto Alcazar y Jaime no es Pedrín. Pero solo porque los nombres están registrados. García es el agente secreto 100% español que lucha contra los enemigos de la Raza. Traicionado por los suyos, duerme en animación suspendida ¡EN UNA CRIPTA SECRETA BAJO EL VALLE DE LOS CAIDOS! hasta que, peón de nefandos planes, despierta en nuestra convulsa España post 15M. La historia recorre los habituales derroteros del género pero resaltando las peculiariaridades de la corrupta política española y explotando la idea de que el único hombre horrado sea un prototipo de Facha. Personajes de la política y la prensa se reconocen a pesar del suave maquillaje. Buenas ideas, buena narrativa y grandes extras como las historietas clásicas del genial Fontdevilla, que no terminan de redondear una historia perfecta tanto por los agujeros de la trama ( ¿abierta para una continuación?) como por la dificultad de encontrar el equilibrio cuando tu personaje tiene la ideología de Torrente pero es un heroe sin cortapisas.
Muy original, tanto la historia como la combinación de dos estilos totalmente diferentes para ilustrar dos épocas históricas radicalmente diferentes. Se lee deprisa, casi demasiado, porque la historia te arrastra y atrapa
Recuperar a un trasunto de Roberto Alcázar como un castizo capitán América es sólo una de las muchas genialidades de este cómic. Cada día más enamorado de la labor de Santiago García como guionista.