No está todo dicho sobre Pablo de Tarso a pesar de que desde san Agustín, y principalmente desde Martín Lutero y la Reforma, se hayan escrito centenares de libros sobre él. Ni siquiera queda claro, como se afirma con rotundidad, que Pablo fuera el «segundo fundador del cristianismo» ni tampoco un fariseo estricto como él mismo sostiene en apariencia. Desde 1970 ha surgido una potente y nueva corriente de interpretación de la teología de Pablo, a cuyo frente están sobre todo teólogos evangélicos independientes e historiadores judíos del pensamiento israelita, que pone en cuestión opiniones aparentemente asentadas durante ¿Puede sostenerse hoy que todo o parte de Pablo ha sido malentendido durante más de quince siglos? ¿Fue el pensamiento de Pablo exclusivamente judío a pesar del entorno de su nacimiento y formación escolar en un mundo griego? ¿Abandonó Pablo la ley judía? O bien ¿se comportó siempre, incluso externamente, como un judío practicante? ¿Es posible defender que paganos y judíos se salvan no por creer en Jesucristo, sino por imitar sus actos de fidelidad? ¿Rompía la posible divinización de Jesús por parte de Pablo el monoteísmo estricto de Israel?
Antonio Piñero Sáenz (1941-) es catedrático de Filología Griega en la UCM, especializado en "Lengua y literatura del cristianismo primitivo".
Es autor e escritor de numerosas obras en el ámbito del cristianismo y judaísmo. Junto a su prestigio internacional como investigador, destaca su faceta de comunicador, atestiguada por millones de personas.
En sus escritos, así como en sus intervenciones en televisión y radio, su determinación, dinamismo, y sobre todo la pasión que transmite, otorgan un fluir único a su mensaje.
Excelente trabajo del profesor Piñero en este libro. La guía para entender el pensamiento paulino está muy completa, tanto en la aclaración de que el análisis se basa en las cartas auténticas de Pablo, que son siete solamente (1 Tes, Gál, 1 y 2 Cor, Filipenses, Filemón y Rom), descartando por completo a las cartas deuteropaulinas; así como del contexto en el que vivió el Apóstol, el Israel del siglo I, determinado por el Imperio Romano, y por lo tanto, la interacción con los cultos de misterio, las escuelas filosóficas grecorromanas, los distintos tipos de judaísmo (como los esenios o los qumranitas) y los "temerosos de Dios".
Todo eso influye para hacer un análisis no confesional del pensamiento del que fue, junto a Jesús, el verdadero fundamento del cristianismo que se tiene hasta hoy.
Es un libro muy valorable por su aproximación 100% científica a la figura de Pablo. Sin embargo, he de reconocer que he hecho trampas. Me he saltado el análisis de las cartas (~70% de la obra) para centrarme en la parte inicial (donde se contextualiza el mundo en el que vive Pablo –muy importante para entender parte del porqué de su pensamiento–) y las conclusiones-resumen finales. En esta última parte es muy interesante ver que el éxito de las comunidades paulinas no sólo viene de su enfoque teológico sino, también, de decisiones estructurales sobre su organización y estructura.