Fue así: la foto de Nadia (ahora Celeste) sale volando de la mano de Laura y flota por debajo del banco, hacia delante, hacia la Vaca, que no se da vuelta para nada... No es el único gesto que intriga a Sebastián. Todos comienzan a descubrir que hay algo intenso y raro en ella, "la nueva". Y lo contarán de muchas maneras. Porque cada uno es testigo solo de su propia experiencia.
El tema principal no es si Juana es maga o tiene poderes, sino la subtrama sobre la palabra Historia con mayúscula y el trasfondo sobre la búsqueda de la verdad e identidad. Se cuentan los mismos hechos desde seis puntos de vista, no tanto para explicar los hechos en sí, sino que a través de las voces se construyen los personajes y principalmente el de Juana (la Vaca), ya que nunca conocemos su punto de vista. Igual, al ser tantas voces contando lo mismo se hace bastante repetitivo porque no hay mucha variación en los relatos (capaz hubiese sacado un par de personajes).
El desarrollo de la historia a través de diferentes puntos de vista es interesante (quizás a veces un poco reiterativo) pero lo que realmente disfruté fue la presencia de insultos (¡sí!).