De todas las compilaciones esenciales de nuestra historieta, ninguna tiene tanto sentido hoy como la de Agapito. No solo porque muestra el cenit creativo de uno de los grandes autores de tira cómica de los 80s y 90s, sino porque son tiras hechas con pasión y con una idea bastante personal de como encarar el humor. Agapito en si es un elemento secundario que aparece para complementar las situaciones o tirarlas al vacio . Es superfuerte y no muy brillante (Casi un enfermo mental).. En algún punto, son los secundarios los que movilizan los hechos, más que nada los hermanos Peladilla, que llegan a tener el protagonismo de la mayoría de las tiras. Estos personajes protagonizan situaciones hilarantes, ridículas y fantásticas llenas de diálogos de corte existencialistas, pretenciosos o solo craneando planes al filo de la ley. Y por supuesto, Agapito les sigue el juego. Es una lástima que aquellos personajes donde debutó la tira, como Rulo o el tío rico no tuviesen más tiras con el buen Agapito. Pudieron tener más jugo con el que explotarlos. Pero sería mucho pedirle a Pablo Fayó, que nunca hizo demasiada gala del personaje, y estas 50 páginas de historieta lo demuestran. Ojala haya más compilaciones de obras del autor. Todavía están las tiras de Shotaro y varios delirios ideados por este gran artista con alma tanguera.
La primera y la segunda de las historia de Agapito, y los hemanos Peladilla estuvieron muy buenas. El humor negro, lo absurdo, los personajes me parecieron geniales. Lamentablemente quedó ahí en mi opinión, lo demás fue simplemente repetitivo. Aun así, me quedo con esas primeras páginas.
Libro de 64 páginas con 50 de historietas y un extenso texto de Lucas Nine para rellenar el resto. Edición de 1000 ejemplares. Dedicado a la memoria de Diego Cortés.