Empujada por la miseria y engañada por un pretendiente poderoso, una muchacha judía deja su aldea en Polonia para seguirlo hasta Buenos Aires. Pero ese hombre es el líder de una organización mafiosa, la Zwi Migdal, la red de trata de mujeres que alimentó los prostíbulos de la ciudad en las primeras décadas del siglo XX. Golpeada, presa, usada por los clientes hasta la extenuación, Myriam pierde su juventud en el burdel que le ha tocado. Sólo la sostienen la amistad pura y secreta con un anarquista ucraniano que prepara un gran atentado y su pasión por el tango, que en ella no será nunca una afición sino el instrumento que le permitirá salvarse, conservar su identidad, comprar su liberación. Por primera vez Alicia Dujovne Ortiz elige como heroína a una mujer desconocida, pero no por eso menos real, y la coloca en el centro de un mundo por donde cruzan Simón Radowitzky y Ramón Falcón, Salvadora Medina Onrubia y Natalio Botana, Borges, Arlt, Marechal y Fijman. La más agraciada narra con pasión, encanto, inteligencia y sabiduría la historia de una mujer que cruzó el mar dos veces: la primera, ciega y obligada; la segunda, tan dueña de sí misma como para elegir su propia muerte, guiada por el poder salvador de una canción.
Me encanto el libro y me encanto el final. Personalmente una de las frases que más me llegó fue "Los hombres o nos montan o nos hermanean, ¿nunca habrá alguno que nos quiera?" 😭
Interesante novela sobre un personaje que no sabemos si fue real, ya que la autora reconoció que esta historia se la conto un tío mientras estaban cuidando a su papa que ya prácticamente agonizaba en el hospital. Pero el personaje de Myriam la protagonista es solo una excusa para describir el Buenos Aires porteño y judío de principios del siglo XX. La autora se las ingenia para hacer desfilar a figuras centrales de la política y la cultura de la década del 20. Así aparecen de manera inventada pero verosímiles, Borges, Arlt, Salvadora Medina Onrrubia., Simón Radoitzky, Natalio Botana, etc. Myriam es una de las tantas victimas traídas de Europa del Este para trabajar como prostituta en el puerto de Buenos Aires. La autora aprovecha para narrar un tema no tan tratado como era el envío de chicas inocentes y dejando en claro que sus padres estaban al tanto de lo que pasaba, pero les veían mas futuro así, que lo que les esperaba en los Progrom soviéticos. Se habla de la temible Zwi Migdal esa asociación judía de trata de personas con vínculos con el poder político. Myriam funciona como una especie de Forrest Gump, porque desde cierta inocencia ve pasar la historia sin casi darse cuenta. Muy recomendable novela, quizás la disfruten mas los porteños porque habla de un lugar y un tiempo muy especifico. Pero no creo que sea un tema muy transitado en la literatura Argentina, y como en plena Belle Epoque, estaba pasando todo, todo conviviendo, la trata de personas, los medios de comunicación manejados por la aristocracia, el anarquismo en su momento dorado y jóvenes artistas con ambiciones que estaban en su etapa formativa.
Myriam fue una de las tantas jóvenes judías polacas que huyeron del hambre confiando en la persona equivocada. Llegó a Buenos Aires, a comienzos del siglo XX y cayó prisionera de la Zwi Migdal, una mafia de proxenetas judíos que lucraba con la necesidad de todas aquellas mujeres que buscaban cambiar sus vidas y terminaban cayendo en las peores manos. Myriam vive una pesadilla y logra "salvarse" gracias a la música. La ficción se entrelaza con hechos reales, como la Semana Trágica y el atentado cometido en contra del comisario Ramón Falcón. Lo que no me convenció es la narrativa. En partes de hacía demasiado densa y aburrida... Se podría haber encarado de una manera más amena.