4 Estrellitas. Puedo decir que éste final de serie sí me ha convencido. En general la trilogía ha sido de las reguleras, no sabría muy bien explicar por qué. El romance ha estado bien, pero todo lo que ocurre parece que ocurre porque sí, porque es lo lógico y lo correcto, pero no te encuentras giros argumentales o sorpresas entre estas páginas.
Al final puedo decir que la trilogía merecía la pena por llegar a ésta historia, y es que Fin me tenía totalmente prendidita desde que lo conocí y Nora Roberts ha sabido portarse con él.
"Legado mágico" es el tercer y último libro de la trilogía de los primos O'Dwyer. La historia comenzó cuando Iona vino desde EE.UU. hasta Irlanda, buscando su legado y una familia y lo encontró en Connor y Branna. Los tres son descendientes de los primeros tres, unos hermanos brujos del siglo XIII, cuya madre, Sorcha, se enfrentó al mago malvado Cabhan, y se sacrificó para salvar a sus hijos.
Ochocientos años después, Cabhan sigue vivo e intentando destruir a los descendientes de Sorcha. Los primos O'Dwyer, junto a sus parejas, ya se enfrentaron a Cabhan en los anteriores libros, pero sin éxito, y esta vez le llegará el momento a sus protagonistas, Branna y Finbar.
Branna O'Dwyer es una mujer práctica, una gran bruja que se ha formado durante toda su vida, siempre preparándose para enfrentarse al mal que Cabhan representa. En el pasado, cuando no era más que una adolescente, Branna amó a un hombre, Finbar Burke, y cuando a éste le apareció la marca del mal, la del hechicero Cabhan, Branna supo que ella y Fin jamás podrían estar juntos.
Doce años después, Branna lleva un próspero negocio en su pueblo, donde vende velas y demás objectos exotéricos que ella misma fabrica. Finbar Burke ha sido amigo de los O'Dwyer toda la vida, pero desde su desastre con Branna, ha recorrido medio mundo intentando deshacerse de su marca, mientras se asociaba con Connor y Boyle para llevar sus negocios de cetrería y el picadero de caballos respectivamente.
Desde que los tres O'Dwyer se han juntado, Fin ha decidido quedarse en Irlanda, y luchar junto a ellos, siempre que Branna le deje, para destruir a Cabhan.
En éste libro, Branna y Fin tienen mucho que afrontar. En los anteriores hemos visto como Branna iba tolerando un poco más su presencia, hasta que en el suyo la pasión empieza a resurgir cuando ambos se den cuenta de que solo pueden enfrentarse al mal con su amor y su luz, y el poder que representan los tres, más sus parejas.
Su romance es el que más me ha gustado. Frustra mucho la cabezonería de Branna, pero en el fondo entiendes por qué no puede permitirse estar con Finbar. Y por parte de él, ¿qué decir? Finbar es puro amor, es luz, jamás ha olvidado a Branna, y todo lo que ha hecho en su vida lo ha hecho por Branna, porque su amor es más puro que la maldad que pudo heredar por ser descendiente de quien es.
Una vez empieza el romance entre ellos la historia será imparable, y aunque sabes cómo acabará todo, porque esta serie carece de sorpresas o grandes giros, Nora Roberts ha sabido llevar la historia y me ha convencido.
Finalmente acabé otra serie de Nora Roberts, y ya son muchos los libros que llevo leídos suyos en los últimos años, de momento me queda otro pendiente suyo, y creo que me daré un paroncito de ella para no empacharme, y volver en un futuro con fuerzas, porque realmente, leer a Nora Roberts es una delicia.