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Semper dolens: Historia del suicidio en Occidente

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El suicidio, concebido durante muchos siglos, en la estela del pensamiento clásico, como un ejercicio de libertad, e incluso como una liberación, queda reducido, a la luz de la psiquiatría de las últimas décadas, a la mera patología mental. Sin embargo, tal reducción supone la simplificación de uno de los aspectos más decisivos de la experiencia humana: el dolor. Este extraordinario ensayo da cuenta, con delicadeza y hondura, de nuestra condición como seres humanos; de las distintas formas de nuestra fragilidad.

512 pages, Paperback

First published January 1, 2003

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About the author

Ramón Andrés

36 books48 followers
Ramón Andrés (Pamplona, 1955) es ensayista, pensador y poeta. Gracias, además, a su formación musical ha escrito libros como el Diccionario de instrumentos musicales. Desde la Antigüedad a J. S. Bach [prólogo de sir John Eliot Gardiner] (1995/2001/2009), W. A. Mozart (2003/2006), Johann Sebastian Bach. Los días, las ideas y los libros (2005/2006/2014; Premio Ciudad de Barcelona 2006), El oyente infinito. Reflexiones y sentencias sobre música. De Nietzsche a nuestros días (2007), El mundo en el oído. El nacimiento de la música en la cultura (2008/2014), Diccionario de música, mitología, magia y religión (seleccionado por El País como mejor ensayo de 2012/2014), El luthier de Delft. Música, pintura y ciencia en tiempos de Vermeer y Spinoza (seleccionado por El Periódico como mejor ensayo de 2013/2014) y Pensar y no caer (2016). Pertenecen a un terreno literario y ensayístico: Tiempo y caída. Temas de la poesía barroca [2 vols.] (1994), Historia del suicidio en Occidente (2003), estudio ampliado y editado bajo el título: "Semper dolens". Historia del suicidio en Occidente (2015) y No sufrir compañía. Escritos místicos sobre el silencio (siglos XVI y XVII) (2010/2015). Entre los libros de poemas cabe citar La línea de las cosas (1994; Premio Ciudad de Córdoba-Hiperión), La amplitud del límite (2000) y su reciente Poesía reunida y aforismos (2016), donde ofrece su nuevo poemario titulado Siempre génesis. Hay que destacar que Ramón Andrés es autor de un libro de aforismos anterior también muy bien acogido por la crítica y los lectores: Los extremos (2011).
 
Como editor ha publicado a Gabriel Bocángel (Sonetos completos, 1986), Diego de Torres Villarroel (A la cola del mundo, 2004) y a Juan Eusebio Nieremberg (Oculta filosofía. Razones de la música en el hombre y la naturaleza, 2004). Se debe mencionar, a su vez, la Antología poética del romanticismo español (1987). Ha traducido a escritores muy diversos, como Dylan Thomas (Bajo el bosque lácteo, 1997), Jean de La Bruyère (Los caracteres, 2004) y Charles Burney (Un viaje musical por Francia e Italia, 2014). Algunos de sus escritos, a modo de ensayos, han formado parte de catálogos de arte, literatura y música, caso de Los luthiers españoles (1988), Visiones del Quijote (2005) y su reciente trabajo, "¿Del mundo, o del cielo? Música y melancolía en la Edad de Oro", para el catálogo de la exposición "Península melancólica" que será editado por Turner (2015).
 
Entre 1974 y 1983 ejerció su primera actividad profesional como cantante, centrado en el repertorio medieval y renacentista, con instrumentos antiguos. Actuó en importantes festivales de España y Francia, y en 1981, patrocinado por el Ministerio Español de Asuntos Exteriores, dio conciertos en ciudades como París, Copenhague, Londres, Múnich, Viena y Nápoles, entre otras. Asimismo, en 1983 creó un departamento pionero de música antigua en una escuela musical de Barcelona, donde impartieron clases maestros como Bob van Asperen, Robert Clancy y Hopkinson Smith.
 
Lector en la Universidad de Nápoles en los años 1988 y 1989, ha sido asesor, colaborador y director de numerosos proyectos editoriales, a menudo relacionados con la divulgación musical y literaria. En 2002 comenzó a dirigir la colección De música, de editorial Paidós. Coordinador del consejo editorial de la revista de música antigua Goldberg (2004-2007), fue miembro fundador de Archipiélago. Cuadernos de crítica de la cultura (1987-2009), en cuyas páginas también escribía. Ha publicado en revistas como Humanitas, Ínsula, Nexus, Pasajes y Revista Musical Catalan, y sus artículos han aparecido en periódicos como La Vanguardia, El Periódico de Cataluña, El Independiente y El Mundo. Actualmente, publica artículos de opinión en El País. Es llamado para participar en seminarios, conferencias y lecturas, toda vez que colabora en tareas de investigación y transferencia de conocimiento en universidades; principalmente, en la Universitat de Barcelona con el Grupo de Investiga

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Displaying 1 - 8 of 8 reviews
Profile Image for José Ignacio ZG.
181 reviews14 followers
August 31, 2018
Obra netamente humanista y de poca profundidad antropológica y médica en la que el autor pretende repasar la historia del suicidio en Occidente, como reza el subtítulo, y esto le sirve como excusa para hablar un poco de lo que le da la gana (es su libro al fin y al cabo).

El texto está trufado de numerosísimas citas que muestran una profunda erudición, las textuales suelen ser además multilingües: francés antiguo, alemán, griego antiguo, latín, catalán...lo que quieras. El repaso histórico como digo es en ocasiones algo caótico y da una sensación general de ausencia de orden rígido en la redacción. Una construcción usada mucho por el autor es, para evitar redundancias, citar primero a un/a autor/a por su nombre y, varias líneas después, por una obra por él/ella firmada (tal que ''Goethe'' y después ''el autor de Fausto''). Con la abundancia de escritores y personajes históricos o ficticios/mitológicos nombrados esto a veces resulta en confusión si no se conoce la obra citada y se carece de la seguridad de saber a qué persona se refiere. Con esto el autor cumple involuntariamente o no la doble función de descubrirnos títulos desconocidos a la vez que castiga nuestra ignorancia al desconocerlos.

La concepción que se tiene aquí de Occidente es además bastante reduccionista, ya que el 90% o más de las obras escritas o pictóricas y autores que se citan proceden del mundo grecorromano, Reino Unido (o EEUU en su defecto), Alemania, Francia, Italia y España. Olvidando generalmente el este de Europa o el mundo árabe (que sí tiene algo más de presencia por razones obvias en la sección medieval). ¿Otras formas de arte como el cine sin ir más lejos, que lleva ya más de cien años en el mundo? Son ignoradas casi por completo.

Tampoco tiene demasiada presencia aquí, como ya he escrito, la literatura científica y médica tanto como la meramente artística/filosófica/humanística, aunque evidentemente sí la hay y antes del siglo XIX las líneas que separaban ambas eran bastante difusas. El autor suele concluir huidizamente a este respecto la repetida opinión de que ''la psiquiatría y medicina actuales reducen el fenómeno del suicido a una consecuencia de la enfermedad mental'', tesis que se dedica a negar y refutar durante gran parte de la obra. Las tesis que el propio Ramón Andrés plantea son casi todas esbozadas y en ocasiones totalmente gratuitas, lo que vuelve a confundir en si su intencionalidad es solo hacer un repaso histórico de la ''mors voluntaria'', como así la llama, o también expresar ideas y reflexiones novedosas sobre ello (a este respecto es especialmente interesante la primerísima parte del texto).

En resumen, a pesar de sus carencias Semper dolens es un interesante y casi siempre ameno libro valioso sobre todo para ahondar en el pensamiento histórico y contemporáneo (sobre todo artístico y filosófico) acerca del fenómeno humano de quitarse la vida. Con su abundancia en citas literarias y artísticas es una ventana perfecta para ahondar en otros escritos que hayan captado nuestra atención al leer el que nos ocupa, el cual además contiene algunas anécdotas tan insólitas y sorprendentes (pero ciertas) que aseguran no dejar indiferente a nadie.
Profile Image for SergioMar.
39 reviews16 followers
January 26, 2018
Desde los albores de la humanidad, hasta nuestros días, Ramón Andrés nos explica las inquietudes del hombre, su relación con la vida y la muerte, y claro está, la decisión drástica que muchos de ellos tomaron y siguen tomando; dejar esta valle de lágrimas libremente, y contrariamente a lo que se cree, muchas veces en plenas facultades mentales. Es uno de esos libros con los que vas aprendiendo muchísimo en el decurso de su lectura, algo duro en algunas páginas, pero al fin y al cabo, plenamente apegado a la realidad. Con total respeto, el autor no juzga a los suicidas, ni los reprende, ni los aplaude. Simplemente, busca comprender, en cada uno de los cientos de casos expuestos, el por qué de un acto absolutamente trascendental. Lo leí hace ya tiempo, y lo sigo recordando como una de mis mejores lecturas. El misterio de la vida y el de la muerte, no es asunto baladí.
11 reviews
November 25, 2016
Una compilación bastante completa y compleja sobre la historia del suicidio a través de la humanidad. Una lectura densa pero muy ilustradora sobre un fenómeno mundial del que se reporta poco. Muy recomendado
Profile Image for susa.
87 reviews2 followers
March 16, 2024
“la culpa está ya en el nacimiento: venir al mundo nos separa de la eternidad, nos arranca de Dios, es un modo de desmembrar lo absoluto, aboca a la caída, a ese descenso en que se dan la mano Faetón y los ángeles expulsados. No hay acto que exima al hombre de una necesidad de perdón”.

el libro no es lo que promete ser pero aún así es muy interesante. No pasea por todos los datos cronológicos de los suicidios desde que el hombre es hombre hasta hoy (de hecho se olvida bastante del siglo XX y lo referido al siglo XXI está bastante desactualizado para ser una reedición de 2015) pero es una buena vista general de la muerte en el pensamiento colectivo y un resumen de cada uno de los grandes filósofos y lo que pudieron pensar acerca de la extinción - voluntaria o no. Se pasa un poco de dar su opinión que creo que no es nada el tono del libro pero al final es también tan importante en una obra así apelar a la politización del suicida y a la anti-psiquiatría (Lucía i see u) que al final se me ha quedado corta y todo la última parte.

siento que me habría gustado más si no me lo hubiera tenido que bajar en una semana pero también siento que sin la presión de leérmelo para un trabajo nunca me lo habría terminado. me he saltado algún capítulo tontorrón todo hay que decirlo.
10 reviews
April 23, 2025
Una investigación muy sensible y densa de lo que significa el suicidio, dejando todo tabú atrás, sin hacer apología alguna pero sin dejar de profundizar en el tema. El libro abarca arte, música, poesía, psicología y más.
44 reviews1 follower
April 16, 2024
Cuando en el Menón, Sócrates le pregunta a este "¿Qué es la virtud?". Menón procede a enumerar las virtudes: la valentía, la sensatez, la magnificencia.... Ante lo cual, Sócrates se queja de que, de ese modo, se llega a la multiplicidad y no a aquello que está presente en todas las virtudes.

En esta obra, Ramón Andrés, hace acopio de una abrumadora multitud de referencias al suicidio, no sólo mediante la recopilación de testimonios, reflexiones y manifestaciones artísticas entorno a él, sino también a través de la evolución que a lo largo de la historia de occidente ha tenido la consideración de la "mors voluntaria" desde una perspectiva política, cultural, social, moral y religiosa.

Sin embargo, toda esta información, toda esta ingente recopilación de casos de suicidio recogidos en la mitología griega y latina, todos los suicidios registrados a lo largo de la historia de diferentes personalidades, no nos ayudan a aclarar el porqué de un acto como éste. El autor de Semper dolens, únicamente parece mostrar interés en desterrar la idea de que el suicidio sea en su gran mayoría realizado por individuos que padezcan una enfermedad mental y, por otra parte, desechar la teoría de Durkheim de que en el suicidio subyacen ante todo causas de tipo sociológico, pues, en opinión de Ramón Andrés, "sería poco cauto desatender otras razones".

Me hubiera gustado que se utilizara todo ese marco de datos como telón de fondo para consolidar alguna idea o teoría que nos ayudara a profundizar o acercarnos un poco más a la "comprensión" de uno de los actos humanos más incomprensibles y difíciles de justificar. Partir de las estadísticas que se dispongan sobre diferentes aspectos del suicida y de todo lo que le rodea para proponer algunas hipótesis de trabajo, llevar a cabo un análisis científico, mejor estructurado y metódico.

Desde un punto de vista biológico, el suicidio se encuentra en nuestro ADN, nunca mejor dicho. En el ADN de cada una de nuestras células se han encontrado las instrucciones que ponen en marcha el proceso denominado "muerte celular programada (MCP)", a través del cual las células superfluas o que se encuentran dañadas, sometidas a un extres intenso o mutadas, tienen la posibilidad de recurrir a uno de los siguientes métodos de "suicidio": Apoptosis, Necrosis y autofagia.

La aparición de la conciencia en el ser humano viene a ser un elemento absolutamente determinante a la hora de tomar la decisión de suicidarse. Lástima que no podamos recurrir al microscopio para analizar el ADN de la conciencia y ver los factores que operan en ella y determinan la conducta del suicida.
Profile Image for Scherzo.
448 reviews36 followers
September 27, 2023
Cuando las había, las sepulturas de los que habían muerto por su mano resultaban de difícil acceso, y a veces se las disimulaba bajo las piedras y la hojarasca, al igual que las reservadas a los leprosos, los herejes y las mujeres que habían muerto de parto.// Sucedía en las más diversas partes de Europa, en Francia, España, Alemania, los Países Bajos, donde los cuerpo se inhumaban lejos de los ríos y los pozos, en parajes solitarios, al pie de un árbol muerto. En ocasiones, y sobre todo en la Inglaterra de los siglo XV y XVI, donde el ensañamiento fue ciertamente crudo, los restos de los suicidas se depositaban en las encrucijadas a fin de que eligieran el buen camino, aunque, según otras supersticiones, su entierro en los cruces viales obedecía al premeditado hecho de que el continuo paso de carruajes despistara al difunto, de suerte que no pudiera orientarse y regresar a su hogar. pg.38

No fueron pocos los casos en que se acusó al suicida de felonía (felo de se), por lo cual se simulaba un macabro juicio y se le condenaba a muerte. Entonces, sus restos eran pasados por la horca. pg.40

Se trata de borrar una vergüenza, de negar un grito. En los inicios del siglo XXI, aunque las lápidas ya no se marcan, como ocurría en muchas zonas rurales hasta la década de los sesenta de la pasada centuria, la mayor parte de los suicidios se encubren. pg.41

Al año de la publicación de Forner, esto es, en 1793, Leandro Fernández de Moratín, tras una estancia en Gran Bretaña, emprendió viaje hacia Ostende y terminó el cuaderno de las Apuntaciones sueltas de Inglaterra, donde leemos que “convienen todos en que el suicidio es muy común en Inglaterra: las circunstancias exaltan el temperamento melancólico de esta gente, y a fuerza de racionar, concluyen que es necesario matarse”. pg.52

Cada vez era mayor el número de adeptos que compartían en mensaje de ruptura pronunciado por Jesús, unas palabras que no suponían únicamente una ruptura con la realidad de una política opresiva, sino con el propio fluir del mundo: “Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo”. [...] Ha quedado dicho que en los escritos bíblicos, así como en los evangélicos, nada se conjetura respecto de la muerte voluntaria. pg.91

Las valquirias eran las encargadas de reclamar a estas heroicas figuras para la vida eterna, por lo que sobrevolaban los campos de batalla bajo la forma de un águila para elegir a los guerreros, especialmente a aquellos que, mientras combatían, miraban al cielo. pg.150

Una de las causas aducidas para justificar la enfermedad mental era la melancolía (mélas, ‘negro’ y cholá, ‘bilis’), o bilis negra, tanto, que en ocasiones resultaba un atenuante de los cargos. pg.185

El sueño de otra dimensión. Un escritor del siglo XVIII como el irónico Torres Villarroel confesó que alguna vez le pasó por la cabeza el deseo de morir, “no como desesperado, sino como curioso”. pg.234

Si en algo no difirió aquel contradictorio siglo del pasado fue en su afición a las verdades eternas. El desvanecimiento del concepto de Dios, esta vez a favor de la Razón y la ciencia, secularizó el devenir humano y, de paso, la muerte. Podemos retroceder hasta Platón, o bien releer la aristotélica Ética a Nicómaco, y observar que la dirección moral de sus páginas continuaba intacta en el siglo XVIII. Salvo excepciones, se defendieron argumentos que en su momento inspiraron tanto a san Agustín (viene de Aristóteles) como a su maestro Ambrosio: el individuo pertenece a la colectividad, a la ciudad –al Estado– y al Ser Supremo; se trata de un bien común cuya formación ha costado una inversión económica a la sociedad. pg.300

Con Arthur Schopenhauer debe considerarse, ciertamente, que el suicidio, “lejos de negar la voluntad de vivir, la afirma enérgicamente [...]. El suicida ama la vida; lo único que le pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece. Al destruir su cuerpo no renuncia a su voluntad de vivir, sino a la vida”. pg.308

“Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera: sin la idea de suicidio, hace tiempo que me hubiera matado”-, esta ba abrazando el razonamiento nietzscheano en virtud del cual el suicidio, la vislumbre de su posibilidad, había salvado muchas vidas. (Cioran) pg.376

845 reviews51 followers
March 18, 2023
Un libro muy necesario cuyo horizonte se extiende hacia el dolor y el sufrimiento humanos en toda su extensión. Aunando antropología, historia, filosofía y humanidad, Ramón Andrés revisita el casus belli del suicidio, campo de batalla de concepciones moralistas, medicas y psiquiatras.

El libro consigue tanto una clarificación conceptual, como conectar a la humanidad con su inevitable sufrimiento y el inmediato sentido que debemos encontrar en él (sin masoquismo, por supuesto).
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