No sé si era necesario o conveniente saltar tantos años (y kilómetros) con respecto a la historia anterior, pero me pareció jugadísimo e impredecible así que apoyo plenamente la moción. El dibujo es espectacular como casi siempre que hablamos de Olivetti; la historia más que entretenida, como casi siempre que hablamos de Saracino, y la historieta en general me gustó mucho, salvo la parte donde cae en aquel tropo de las mujeres y las heladeras en el que prefiero no explayarme por ahora porque no quiero marcar la reseña con spoilers.
Cuando lo haya leído más gente, sí.