Occhialuti alchimisti rovinati dall'assenzio, lottatori che combattono contro le tigri a pugni nudi e si convertono poi all'ascetismo per soggiogare ben altre belve, temerari aeronauti che atterrano sul tetto dei grandi magazzini di Parigi, generali cosacchi buddhisti, digiunatrici poliglotte, trasvolatori infelici, inventori di cannoni eterici, pittori monocromi devoti a Santa Rita. Da Cary Grant a Lovecraft, da Salgari a Pancho Villa e a Buster Keaton, i quarantadue personaggi raccontati da Alvi sono stravaganti e folli, certo, ma soprattutto sono uomini e donne che fremono per l'ansia di inseguire la vita e vi si perdono, mostrandone l'infinita varietà e potenza.
Una serie di ritratti di personaggi più o meno noti che si focalizza su una caratteristica peculiare della loro vita. Lieve, lo stile si adatta al personaggio narrato.
Excéntricos (Geminello Alvi) En una concisa obra de poco menos de doscientas páginas, Geminello Alvi explora con la facundia que lo caracteriza la vida de los Excéntricos¸ que tanto han transformado su prosa y su vida profesional. Desde los personajes más histriónicos hasta los modestos desconocidos, Alvi surca la historia de las estrellas de nuestro tiempo para, de un salto y en tan solo cuatro páginas, adentrarte en el contexto en el que algunos de estos personajes alcanzaron su máximo apogeo. El estilo sobrio y nada abigarrado permite escoger tres o cuatro excéntricos y convertirlos en salvajes conocidos de sobremesa, que a cuenta gotas se introducen en nuestra vida a través de una cercanía inesperada. Alvi utiliza tanto el formato de la crónica, como la estrategia del relato, pasando por narraciones en primera persona y semblanzas que rozan lo onírico. La vida de algunos de ellos se asoma peligrosamente al bullicio popular, pues son ínclitas figuras de nuestra cultura europea y americana que dejaron un poso fundamental en el ideario colectivo de nuestra sociedad. Desde Literatura Diderot, nos adentramos en alguno de ellos, para saber qué es lo que Alvi tiene que decirnos: “Estoy sentado en la cama, frente a un espejo sobre el cual se ondula una criatura invisible, pero viva, que alcanza los tres metros de altura. Un ser, tal vez espectro, provocado por mi severísimo ayuno. Pero se ha desplegado con una cabriola desde mi corazón y sigue mirándome: mezcla de míster Hyde de Stevenson y un campo magnético, mi luna negra, alma de la guarda. El 18 de marzo, ya difunto, me enterrarán en la tumba familiar de Providence, Nueva Inglaterra” (p. 48). Como no podría ser de otra manera, Alvi se refiere a nuestro Chtulhu, y a su creador, H.P. Lovecraft, que falleció muy joven debido a una dolencia médica. Al igual que su esposa, quien no le sobreviviría. Y sus padres, a los que acompañaría, tal y como señala Geminello Alvi, un 18 de marzo. “A vosotros, que os habéis enriquecido con mi piel manteniéndonos a mí y a mi familia en una continua semimiseria o algo peor, solo os pido que os ocupéis de mis funerales para compensar así las ganancias que os he proporcionado. Me elimino, vencido por las adversidades”. (p. 73) Estas últimas palabras podrían pertenecer a cualquier escritor frustrado hostigado por sus editores, pero pertenecen a un conocido ya de Literatura Diderot: Emilio Salgari, quien crease con denuedo las Aventuras de Sandokan y que fuese perseguido por sus editores para escribir hasta la saciedad cual esclavo. Salgari intentó suicidarse en varias ocasiones. La última, no fue solo un intento, y terminó con su vida perseguido por una fama provocada por los editores de una empresa que se dedicó a presionar a un escritor modélico. “Fue internado en un manicomio en Cracovia. Expiró el 3 de noviembre, a tres meses de cumplir veintisiete años, debido a un paro cardiaco provocado por una sobredosis de cocaína. En 1917, con veintiséis años, Grete se quitó la vida de un disparo. Era un adulto retraído que, sin embargo, hacía resistido en el cielo siendo un muchacho. Se entendía con los menesterosos y los animales, solo un minero de Hallstatt, su devoto ordenanza, asistió a su funeral”. (p.106) ¿De quién hablamos en esta ocasión? Exacto, de Greorg Trakl, poeta incomprendido que perdió la vida a causa de las drogas, y manipulado por la idea del ideal social. Persiguió una quimera poética y tan solo alcanzó la prosaica realidad. Fue llamado a filas durante la Primera Guerra Mundial e intentó quitarse la vida de un disparo, acto que impidieron sus compañeros. Trakl estuvo enamorado de su hermana y esta, Grette, lo correspondía. No pudo amar más la vida de lo que amó a Grette. Sin embargo, a él la vida no le correspondía. “Murió a los ochenta y dos un años, dos años después que su esposa, en cuya lápida hizo agregar el nombre de Lúthien. En la suya quiso añadir el nombre de Beren, el mortal enamorado de una elfa a la que había visto bailar por el bosque”. (p. 174). Suficientes pistas hemos desvelado ya para comprender que se trata de J.R.R. Tolkien, quien escribiera una de las más vastas creaciones literarias hasta la fecha: el universo del Señor de los anillos. Su influencia procede de Wagner, de la literatura norrena, de los mitos germánicos como los de Sigfrido o el dragón Fafnir, pero sobre todo de la literatura inglesa e islandesa, de la que proceden varios de los mitos que luego ha implementado en sus obras. Geminello Alvi consigue embaucar al lector a través de breves píldoras disformes que le permiten conectar con el alma del excéntrico, pudiendo conocer decenas de personajes como Gretta Garbo, Carlo Colodi, James Stewart, o Hans Christian Andersen. Desde Literatura Diderot recomendamos su lectura, sabiendo que se trata de un libro asequible y entretenido, que recorre someramente la vida de los excéntricos según el laureado autor Geminello Alvi. 1. DESCRIPCIÓN: 7/10 2. MADUREZ NARRATIVA: 6/10 3. RIQUEZA LINGÜÍSTICA: 6/10 4. DESARROLLO DE PERSONAJES / PLANTEMAMIENTO DE LAS TESIS Y/O PROTAGONISTAS: 7/10 5. HISTORIA / TRAMA / CONDUCCIÓN DEL ENSAYO: 5/10 6. DESENLACE / final del ensayo: 4/10 7. DIÁLOGOS/RELACIÓN ENTRE PERSONAJES/ Calado de los personajes: 6/10 8. PROFUNDIDAD Y SIMBOLOGÍA: 5/10 9. ES UNIVERSAL Y TIENE AMPLITUD PARA UN PUEBLO O UNA SOCIEDAD: 7/10 10. RELEVANCIA HISTÓRICA EN SU CONTEXTO: 5/10 TOTAL: 7+6+6+7+5+4+6+5+7+5= 58
Leído en español, la edición de Acantilado, la verdad es que me ha dejado igual que si no lo hubiese leído. En alguno de los personajes no se llega a saber cuál es la excentricidad, algunos perfiles son insustanciales... No lo recomiendo aunque, en esto, igual a otra persona le gusta.
Questo testo probabilmente di mio non lo avrei scelto. Mi ci sono imbattuta per caso, credendolo un testo di poesie. Poi però, quando ho compreso che si trattava d’altro, il titolo mi aveva ormai incuriosito e ho deciso di leggerlo comunque. Tutto in quest’opera tiene fede al titolo, è una particolare ellissi con due fuochi: uno è la realtà del personaggio effettivamente vissuto, l’altro è il modo in cui Alvi ha deciso di farlo conoscere. Anche lo stile adottato è in accordo con il titolo. Ogni volta che aprivo il libro per leggerne una parte, mi ritrovavo in qualche polveroso tendone di altri tempi, con un imbonitore un po’ strano che mi raccontava una parte di vita del personaggio di turno. Se all’inizio mi ha lasciato un po’ perplessa, come sempre quando lo stile si discosta dalla norma, dopo non molte pagine, come spesso mi accade, ho cominciato ad apprezzarlo. A volte dovevo magari ritornare su una frase, costruita in maniera leggermente diversa dal solito (ad esempio per la posizione dei verbi o per la particolarità degli aggettivi) ma in generale mi è sembrato alla lunga del tutto adatto alla narrazione. Uno stile diverso, diciamo normale, discorsivo, avrebbe banalizzato l’opera, che invece così ne risulta avvalorata. E’ una via di mezzo fra un saggio e un racconto. Ogni personaggio viene narrato come in una specie di mini album fotografico, con fotogrammi scelti da Geminello. Non so se siano tutte notizie vere, ma ho trovato comunque interessanti i vari spaccati che l’autore ha scelto di proporre per quasi tutti. Il domatore di tigri rimane il mio preferito.
Tre stelle e mezza. Raramente un titolo mi è sembrato così adatto, perché in questo piccolo libro è tutto assolutamente eccentrico: i quarantadue personaggi scelti da Alvi, ovviamente; il criterio con cui sono stati selezionati, ammesso che ve ne sia stato uno; i particolari su cui si concentra l’attenzione dell’Autore per costruire le sue sineddochi biografiche; la “qualifica” che fa da sottotitolo al nome dell’eccentrico di turno costruita per il tramite di associazioni talvolta ovvie, come quella di Cary Grant (Attore) o di Geronimo (Capo Indiano), ma più spesso bizzarre, per cui James Stewart viene identificato con il George Bailey de La vita è meravigliosa e Greta Garbo con Ninotchka, Pellegrino Artusi diventa un Benefattore, Buster Keaton viene ridotto alla sua maschera (Imperturbabile) e Oliver Hardy è, semplicemente, Il socio di Stanlio. Nel complesso di tratta di un’opera molto interessante ed estremamente godibile, anche se non sempre il risultato mi pare all’altezza delle intenzioni. Al termine della lettura, infatti, permane un’impressione di sfilacciamento, di artificiosità, di distanza, probabilmente dovuta, almeno in parte, a una scrittura ricercata e quasi démodé che talvolta sembra ridursi a esercizio erudito e a mera elencazione di polverose curiosità biografiche, specie nel caso dei personaggi meno noti al lettore comune, come me.
Antologia di veloci biografie di perosnaggi appunto "Eccentrici", "figurine" dallo stile un po' vecchio stampo ma godibili, forse un po' disomogenee come "media" e con qualche considerazione dell'autore qua e là con la quale si può non concordare appieno, ma gradevole lettura