Se trata de dos relatos del escritor ruso Fiódor Dostoyevski (1821 - 1881), considerado como uno de los mejores novelistas de todos los tiempos. En el primero se refleja con singular maestría, la propia ludopatía del autor durante aquellos años, a través de la desafortunada figura de su protagonista. Un tema de ayer, pero un alegato que no ha perdido su urgencia, impulsado por un sentimiento de siempre: el del amor, y nos ofrece un acabado retrato psicológico de su época que completa con el segundo relato, más breve de la clase dirigente en la Rusia del zar Alejandro II (1853 - 1881), con descarnados rasgos caricaturescos.
Works, such as the novels Crime and Punishment (1866), The Idiot (1869), and The Brothers Karamazov (1880), of Russian writer Feodor Mikhailovich Dostoyevsky or Dostoevski combine religious mysticism with profound psychological insight.
Fyodor Mikhailovich Dostoevsky composed short stories, essays, and journals. His literature explores humans in the troubled political, social, and spiritual atmospheres of 19th-century and engages with a variety of philosophies and themes. People most acclaimed his Demons(1872) .
Many literary critics rate him among the greatest authors of world literature and consider multiple books written by him to be highly influential masterpieces. They consider his Notes from Underground of the first existentialist literature. He is also well regarded as a philosopher and theologian.
Ingenioso. Un Jugador es una confesión de una verdad humana: el vicio, sea en forma de ruleta o amor como parte del destino de algunos. Dostoyevski revela las imperfecciones del ser humano de una manera noble, sutil.
La historia de El jugador nos presenta la voz de un ludópata que, además, manifiesta profundas tendencias hacia la autohumillación y el autosabotaje, construyendo así un perfil psicológico tan interesante como desconcertante. Seguir a este narrador resulta una experiencia intensa, donde se perciben ecos de la propia experiencia autobiográfica del autor.
Resulta especialmente agradable recorrer estos escenarios antiguos de ciudades balneario, donde también se nos muestra la cultura del juego, el azar y las distintas personas que gravitaban alrededor de las mesas de apuestas. Hay una sensación constante de observar una pequeña sociedad sostenida por expectativas, apariencias y deseos desbordados.
La narración transmite una energía vertiginosa: un descenso en espiral hacia la decadencia, acompañado de un continuo sube y baja emocional donde se gana y se pierde con la misma rapidez con que gira la ruleta. La novela logra capturar esa lógica compulsiva donde el triunfo nunca satisface del todo y la caída nunca termina de ser suficiente.
Una lectura intensa, incómoda y muy humana, que deja ver por qué la exploración psicológica de Dostoievski continúa sintiéndose tan vigente.
Me ha gustado mucho el estilo de Dostoevsky, es mi tercer acercamiento después de Noches blancas y Niétochka, este último muy cruda historia, cargada de miedo y desesperación. Pero El jugador se me ha hecho una historia con varios giros interesantes, al principio un personaje que me disgusta su complacencia, su locura por amor, y después su suerte, sus arrebatos y su suerte cambiante. Y Un trance difícil me ha parecido muy divertido, este Iván Ilich me he reído y lo he despreciado a lo largo de la novela, y no dejo de pensar que aún existen muchos como él en nuestros tiempos. Grande Fyodor, describiendo la naturaleza humana.
El jugador muestra lo volátil que es dejar las cosas al azar, a veces se gana y otras veces no, donde la persona se sumerge en la emoción de haber ganado una vez, y una vez pierde, busca recuperarse. Además, muestra cómo podemos tener una racha de "buena suerte" , pero aún así se nos puede escapar de nuestras manos aquello que más deseamos.
Un Trance difícil es un relato más corto, algo para variar un poco tras leer el jugador.
El Jugador es una historia que hace sentir muchas emociones, menos ánimo. Por momentos, el delirio del enamoramiento y del vicio del protagonista, me recordó al Joven Werther, así de triste es la historia.
Un libro con personajes tan decadentes como lo era la Rusia zarista de su autor, una obra maestra de la novela corta, con cada línea gratamente compacta y cada diálogo tan punzante como lo es Dostoievsky.