Leí despacio este libro porque tenía el interés por aprender lo mejor posible a cada uno de los capítulos. La experiencia es memorable. Si bien sabía algo respecto a cada tema, en cada uno de los apartados aprendí algo nuevo. El maestro Alfredo López Austin (que en paz descanse) siempre fue un experto en historia de los pueblos indígenas de Mesoamérica y de su cosmovisión. Desde los temas del calendario, los mitos de origen, las fuentes antiguas, los ciclos astrales, los pisos del cosmos, las formas de gobierno, el tiempo, el nahualismo, entre otros, el autor proporciona información básica para comenzar a adentrarse en una civilización que floreció antes de la llegada de los españoles a América y que de alguna manera se mantiene hasta nuestros días. De hecho, ese parece ser el mensaje central del autor, que, para conocer mejor a los pueblos originarios de México, e incluso, para conocer mejor a los mexicanos en general, hay que ir más allá de la historia de fechas, presidentes y acontecimientos, hay que rastrear los orígenes civilizatorios en la profundidad de México, en su pasado indígena, en lo verdaderamente originario.
Todo este libro es el despliegue de un concepto o un marco teórico acerca de la cosmovisión mesoamericana, para eso, el autor debió recurrir a una forma peculiar de exposición, a partir de capítulos cortos que sirvieran para estructurar un sistema de pensamiento acerca de una realidad histórica.
Alfredo López Austin, en la parte madura de su carrera, quizá supo que tenía que sistematizar todo lo averiguado en décadas de estudios rigurosos, había que dejarlo todo en claro y hacerlo llegar a públicos más amplios, más allá de los meramente académicos. El resultado de todo este cometido es este hermoso libro que se suma a otros que también tuvieron este mismo objetivo. Sus resultados han sido, en mi opinión, muy fructíferos y constituyen un legado para generaciones futuras. Enhorabuena, esta es una de mis mejores lecturas en este 2024.