Liliana Bodoc no es de mis autoras preferidas, la mayoría de sus obras para jóvenes me parecen aburridas y nunca simpaticé son la saga de los confines.
Decide probar con la serie elementales, los cuatro libros de la colección están en casa hace bastante tiempo, mi mamá es profesora de lengua y literatura.
"ondinas" me gustó a medias; si bien los cuentos tienen una atmósfera desgarradora y profunda, todos apuntan a los sentimientos o miserias humanas, ese recurso lo sentí molesto y pesado a medida que pasaban los relatos.
Las ilustraciones no me gustaron, son demasiadas estáticas para acompañar a los cuentos relacionados con el agua, elemento que funciona de marco para dar a conocer experiencias de vida inquietas, movedizas y oscilantes.
Rescato la ambientación y detalles; la pluma descriptiva me situó en la época esclavista del 1800, en una aldea de Noruega, en los pueblos del interior y sus personajes particulares y en la gran Buenos Aires con inmigrantes que llegan con ilusiones.
Preferidos: el río estuvo allí, ¡echen anclas! Y agua del desierto
Frases:
“No te avergüences. Solamente las personas con mucha cabeza pueden hablar con un arrayo.”
“Ni mi prima ni yo quisimos hacer dañó, hacer tanta muerte, porque la muerte también se hace.”
“Hay un ancla que detiene el gran barco del mundo! Alcanza con que alguien diga ocurrio una vez para que se haga silecnio, se haga quietud. O algo parecido...Un cuento es una ancla que, cuando cae al mar del tiempo, hace que todo se transforme en quietud. O en algo parecido.”
“Soy un anciano y me conformo con ver el río desde lejos. Más que verlo, lo escucho. Más que escucharlo, lo adivino.”
“No olvides, el amor es el agua de la vida.”