Ed Brubaker (born November 17, 1966) is an Eisner Award-winning American cartoonist and writer. He was born at the National Naval Medical Center, Bethesda, Maryland.
Brubaker is best known for his work as a comic book writer on such titles as Batman, Daredevil, Captain America, Iron Fist, Catwoman, Gotham Central and Uncanny X-Men. In more recent years, he has focused solely on creator-owned titles for Image Comics, such as Fatale, Criminal, Velvet and Kill or Be Killed.
In 2016, Brubaker ventured into television, joining the writing staff of the HBO series Westworld.
Me asombra que este comic no aparezca en las usuales listas de los mejores comics de Marvel de todos los tiempos, porque es sencillamente un lujo, un imperdible para cualquier fanático de los comics de superhéroes. Brubaker y Epting (que ya han brillado enormidad en Capitán América), se atreven a contar el inicio de los héroes de Marvel, pero no los creados por Stan Lee y cia. en los 60, sino de los anteriores: Capitán América, la Antorcha, Toro, Namor, John Steele, y un puñado más, casi todos superhéroes ya olvidados porque fueron creados con inocencia, y para una época determinada, como bien enfatiza Brubaker: la Segunda Guerra Mundial. El tono del comic es noir, como es el estilo en Brubaker, también realista, pero sin deconstruir a los héroes ni ser cínico con ellos, sino de una total admiración. La narración está a cargo de el Ángel (no el de los X-men, sino el héroe de 1939), quien va explicando la paulatina explosión de superhéroes con asombro, pero también con admiración. El relato se cierra con la reunión de todos con el fin de enfilar hacia Europa a luchar contra Hitler y Cráneo Rojo. El dibujo de Steve Epting está soberbio, mejor incluso que en Capitán América: lleno de detalles, prolijo, muy cuidadoso. El comic además contiene insertos de periódicos y notas, muy al estilo Watchmen (pero, otra vez, sin el cinismo de Watchmen). Alguien dirá que una historia así ya la habían hecho diez años antes Kurt Busiek y Alex Ross en Marvels (de 1994, también una joya), pero El proyecto Marvels es distinto. Aquella era un panorama por toda la historia Marvel; en cambio esta es una narración de sus orígenes. Imperdible.
Admito que le tenia algo de pereza a esta historia, a esos superheroes primerizos de marvel en la segunda guerra mundial con el origen del Capitan América , la primera Antorcha Humana y el cansino de Namor, pero oh, que equivocado estaba.
Ed Bruebaker arma un guión consistente, estructurado y muy bien montado que no deja vacios inmensos y se nota un apoyo editorial inmenso, unos diálogos intensos, eso si, todos muy serios, ni una sonrisa, además de darle trasfondo los personajes y el contexto, incluido, el espi que asesino al creador del suero del supersoldado,notándose como el tipo trabajo e investigo en la historia y en esos comics clasicos de otro tiempo mientras que su compañero de armas, el genial Steve Epting se marca uno de los mejores trabajos de su carrera, con un Capi genial, un Namor majestuoso, una Europa devastada, una New York inemnsa ...sus lapices son brutales, sus tintas son inmensas y oscurecen todas las paginas tal y como deben verse mientras los colores de Dave Stewart, nos hacen recordar porque este señor se merece todos los premios que tiene en su oficina.Se habla mucho de Civil War, que de Age of Ultron, que de esta serie u otra para empezar Marvel...¿porque no hablar mas de esta genialidad?.
He conseguido el tomo “El Proyecto Marvels” en edición “Marvel de Luxe” lo que ha motivado una re-lectura de dicha historia. Sigo sosteniendo que sin dudas es de las mejores historias de superhéroes que me ha tocado leer. La trama es simple, sin la complejidad innecesaria que caracteriza la mayoría de los comics actuales, pero atrapa al instante. Los personajes, en su gran mayoría viejos conocidos, son claramente presentados en cuanto sus motivaciones e intenciones. Brubaker transmite notablemente las ideas que pienso la historia busca ofrecer: la leyenda y el carácter mitológico de la “creación” del Universo Marvel. El dibujo de Epting además de su gran calidad, es el indicado para retratar el ambiente previo a la II Guerra Mundial. Luego de la lectura las ganas de seguir leyendo historias del estilo permanecen y es una lastima que existan tan pocas opciones de poder hacerlo.