La Tierra de Jules Verne pretende ser tanto una introducción geográfica al mundo novelesco de Verne como una ampliación del campo de la geografía por un terreno de la creación literaria bien propicio para ello. Eduardo Martínez de Pisón realiza, desde un original planteamiento, un repaso de la producción verniana referida a sus decenas de libros de viajes, para estudiar la relación entre la abundante e influyente base geográfica de sus relatos, unas veces realista y muchas otras fantástica, sin miedo a su mezcla, y las aventuras que en tales terrenos se despliegan.
Si alguien me hubiera dicho que iba a disfrutar como un enano de un ensayo sobre geografía, me habría muerto de la risa.
Hasta que he leído esta obra, que personalmente encuadro dentro de las que vale la pena (y mucho) en el universo de los estudios en lengua hispana sobre Verne.
El único desapego es que el autor ignora (conscientemente porque así lo deja entrever) algunas de las modificaciones que hizo el hijo. Por ejemplo, contempla "La misión Barsac" como del autor cuando se sabe que sólo escribió los tres primeros capítulos (o creo que solo el primero). Sin embargo, porque al autor le interesa describir sobre África, la incluye como propia, haciendo, sin embargo, hincapié en la modificación por parte de Michel en otras como "La caza del meteoro".
Otra omisión importante es el "Capitán Grant", que el autor desprecia porque Paganel rechaza escalar el pico del Teide, como si de una personal real se tratase, y es que parece ser que el alpinismo es algo apreciado por Martínez de Pisón y que le rechacen nuestra prima dona...
En fin, es lo que hay.
De todos modos es un libro muy interesante y entretenido.