Claudio Galeno, médico griego, recuerda su vida. En Pérgamo, su ciudad natal, Galeno inicia los estudios de medicina, los cuales ampliará en Alejandría, donde también comenzará a ejercer la profesión. Luego se trasladará a Roma, donde se codeará con todas las esferas sociales, tratando tanto a gladiadores como a senadores.
Esta novela la leí en el año 2007. Allá por los idus de marzo.
Lo que recuerdo:
Las reflexiones de Claudio Galeno, médico personal de Marco Aurelio y de Cómodo, y una figura que marcó un hito en el campo de la medicina (aún hoy, el término galeno sirve para designar a un médico de cabecera).
Narradas desde su próxima muerte, Galeno hará un recorrido por su vida, aunque de forma no muy ordenada. Vivirá una época militarmente muy convulsa, ya próximo el desmembramiento del Imperio Romano. Viajero infatigable, recorrió gran parte del orbe imperial. Empezó como médico de gladiadores, y pronto se vio influenciado por las enseñanzas de Hipócrates, su referente a partir de entonces. En Roma publicó numerosos escritos, que llegaron a oídos de Marco Aurelio, que lo adoptó como su médico. Allí practicó numerosas disecciones sobre los animales (no estaba permitido hacerlas en los humanos), de ahí que su conocimiento del cuerpo humano no llegara a ser remarcable.
Aunque sólo fuera por aprender del personaje, ya recomendaría esta novela. Novela que, como obra literaria no es gran cosa, ya que tiene muchos altibajos a lo largo de toda la narración. Es de un estilo algo monótono. Y ese es el gran pero que le pongo, ya que la vida de Galeno daba para un novelón de toma pan y moja.
A Tessa Korber se ve que no le ha ido demasiado bien como escritora, pues veo que se dedicó más a la novela criminal (que no ha salido de su país de origen), y, desde 2016, no parece haber escrito nada nuevo. De hecho, me he metido en su página web y veo que la tiene “en obras”, parece que desde hace mucho tiempo. Mala señal.
Una pena, ya que esta novela me entretuvo, aunque no me conquistó. Pero, gracias a ella aprendí bastantes cosas sobre tan ilustre personaje, y sobre la época que le tocó vivir. Sólo por eso me inclino por ponerle las cuatro estrellas, ya que, si una obra te incita a seguir indagando, muy mal no lo tiene que haber hecho.