Lo disfruté muchísimo. Mario González Suárez tiene la capacidad de hacer con el español lo que le plazca; moldearlo para que se acomode a cada personaje, situación y tono que quiere imprimir en cada cuento. Los trece cuentos que aparecen aquí poseen cada uno un estilo único y un uso del lenguaje que los distingue de los demás. Hasta parecería que fueron escritos por autores diferentes. Aunque todos los cuentos valen la pena, disfruté de manera especial leer "Días de asueto", "Los pecados de Dios", "Crónica desde un cuarto oscuro", "Los Arcadia" y "Hechos de Néstor". Compré este libro para darme una probadita de la narrativa mexicana contemporánea. No me decepcionó.
En este libro de las pasiones, la principal es la pereza, y por doble partida: la del lector y el autor, porque a medio libro a uno lo asalta un torpor soporífero, el mismo que experimentó el autor y se encargó de meterlo en las páginas. Cada cuento es como una novela que se quedó inconclusa por acedia y negligencia. El estilo no despega; los personajes apenas y cobran vida; los escenarios, acartonados; las tramas, a ratos ininteligibles.
De las tres estrellas, una es mía, por haber tenido la paciencia de acabarlo.