"Muy importantes. Mis abuelos llegaron a Quillón el año 1885. Eran unos 600 colonos. El gobierno les entregó cuarenta hectáreas, una yunta de bueyes, instrumentos de trabajo, materiales para construirse una casa: no una casa construida. También les dieron semillas para que se las arreglaran, pero ellos vinieron engañados.
-¿Cómo es eso?
Les aseguraron que Chile era un país de viñas y como ellos eran agricultores de Bordeaux, especializados en viñedos, se interesaron, pero llegaron aquí a una zona donde las tierras estaban recién cultivadas, donde llovía demasiado para sembrar viñedos, donde no había nada. De igual forma salieron adelante.
- Esos eran tus abuelos, pero tus padres nacieron ya en Chile.
Mi abuelo nació en 1854, el mismo año que Rimbaud, en Bordeaux; mi abuela, en 1863 en Ruffec, de la provincia de Cognac.
-Bien, ya tenemos a los franceses instalados...
Tuvieron que dar la vuelta por el Cabo de Hornos. De Talcahuano en ferrocarril hasta Angol y de ahí en carreta hasta Quillón. Lo que les pasó a ellos es muy raro. Estaban los franceses acampados con sus carretas y aparecen los mapuche, no muy amistosos que digamos, para preguntar de qué se trataba. Mandaron un parlamentario. Los franceses andaban con un guía, todos armados por supuesto. Habían peleado con los alemanes en la Guerra del 70. Entonces los mapuches les preguntaron si eran españoles o chilenos. Les contestaron que eran franceses, pensando que era lo mismo que decir venimos de la Luna. Entonces el emisario se fue y volvió con quince caciques principales a preguntarles si venían de parte del Rey.
-¿Qué Rey? ¿Orelie Antoine?
Orelie Antoine. Se acordaban muy bien de Orelie Antoine. Hacía como quince años que el Rey les había prometido que los iba a liberar de los chilenos. "