Se fue el sol del patio. Mamá tiene los ojos verdes y rojos, parece una monstrua. Llora para adentro. El abuelo se fue en el auto. La abuela me dio la muñeca que no se toca. Y la toqué. Y le metí el dedo en los ojos y la abuela no me retó. Mamá se sienta en el sillón conmigo. La miro. Digo, ¿y papá? Me dice, no sé. Papá se fue en bici. Papá se perdió. Digo, ¿papá se perdió? Mamá me mira. No habla. Le cae mucha agua de los ojos. Digo, no llores, mami. Digo, ya va a encontrarse. Me duele la panza. Pero no lloro.
Paula Bombara nació en la ciudad de Bahía Blanca (Provincia de Buenos Aires) el 3 de diciembre de 1972. A los 4 años se trasladó a Buenos Aires, donde vive desde entonces. Estudió Filosofía y se graduó como bioquímica en la Universidad de Buenos Aires. Además de escribir y publicar obras de literatura infantil y juvenil escribe libros de divulgación científica para niños. Paralelamente a su labor como escritora de ficción y divulgación científica, Bombara también participa en foros y congresos como disertante. Desde 2003 dirige la colección “¿Querés saber?”, publicada por Eudeba, que reúne una serie de libros de divulgación científica, dirigida a los lectores infantiles en la cual se desarrollan temas precisos de disciplinas científicas variadas. Su novela Una casa de secretos ganó en 2011 la décima edición del Premio de Literatura Infantil “El Barco de Vapor” Argentina, que anualmente organiza Ediciones SM. En 2012 aportó la idea para el Concurso “Twitter-Relatos por la Identidad” —organizado por Abuelas de Plaza de Mayo— y formó parte del jurado junto con Ana María Shua, Mempo Giardinelli, Guillermo Martínez y Laura Escudero. El concurso proponía que los usuarios de la red social Twitter enviaran su tweet sobre la identidad, en referencia a la apropiación de niños durante la última dictadura militar. Junto con la gente de Abuelas de Plaza de Mayo, Bombara participó en la selección de los 15 ilustradores que pusieron imágenes a los twitters elegidos. Este conjunto de obras dio lugar a una muestra itinerante que fue llevada a distintos lugares del país.
Seguimos la historia contada en primera persona por una pequeña niña. Que desde su punto de vista nos adentra en la dictadura vivida en Argentina. La pequeña se enfrenta a situaciones que no es capaz de comprender y que conforme va creciendo va descubriendo el significado real de todas aquellas vivencias.
Quería leer algo sobre la Dictadura porque este año el 24 de marzo me afectó por primera vez, sentí el dolor de tanta gente por primera vez. Lo leí todo de corrido, con tristeza y bronca. Es cortito y rápido de leer, y está contado por una nena, desde la inocencia y la incertidumbre. Me da un poco de culpa que recién ahora me haya sensibilizado con esto, siempre lo creí algo tan alejado a mi realidad, como una historia que no me pertenecía. Pero me di cuenta de lo errada que estuve. Es parte de la historia argentina, es parte de la historia de todos nosotros, también me pertenece, nos pasó a todos y no tiene que volver a pasar nunca más. Siempre: memoria, verdad y justicia.
No porque la haya leído para mi club de lectura tenga esta calificación, sino que todo el contexto histórico es lo que vale. Te puede producir escalofríos como emocionarte hasta las lágrimas, pero jamas indiferencia. El final es lo que logró que el libro tenga la calificación perfecta.
"Mi mamá me dice que todo lo que hicieron los 30.000 desaparecidos que desaparecieron y los otros miles que aun están (golpeados y miedosos, pero que están), todo, fue para que nosotros viviéramos en un mundo mejor, en un mundo donde la palabra, las ideas valgan.(...) Un agujero de 30.000 personas que podrían haber hecho tantas cosas... Pero bueno, no podemos cambiar el pasado. Lo que sí podemos es recordar que nos faltan injustamente. Yo jamás podré olvidarlos."
Esta es la historia de una niña argentina que vive una experiencia traumática y con el paso del tiempo comienza a buscar respuestas a sus miles de preguntas; no es hasta la adolescencia que conoce por fin la verdad y su dura realidad. Es una novela sobre las vivencias de una familia en la última dictadura militar argentina.
Nuestra protagonista comienza el libro teniendo solo tres años y nos relata algunas cosas sobre su papá, su mamá y unos viajes que van haciendo. A medida que las hojas pasan, ella se hace más grande e intenta entender algunas cosas, por eso pregunta. Las respuestas no siempre son lo que espera, pero de a poco vamos entendiendo junto a ella los sucesos que vivió cuando era más chica. Al final debe tomar una decisión sobre toda la información que fue recolectando a lo largo de los años y termina con un epílogo conmovedor donde nos muestra una composición para el colegio que habla sobre la dictadura.
La premisa es bastante desoladora: un padre que no vuelve a casa, una madre asustada que huye de personas que la persiguen, una niña que no entiende por qué su papá no está. Una chica que crece sin él y quiere encontrar respuestas... Sin embargo creo la autora no profundizó demasiado en el tema, lo que cuenta se queda en anécdotas cortas que no tienen demasiada información. Probablemente sea porque la narración está hecha desde la inocencia de una pequeña niña y por eso considero que es una gran novela para introducir a los más jóvenes (escuela primaria) en esta parte de la historia argentina pero que se queda corta para los que ya conocemos un poco más sobre el tema.
Es una historia muy corta y ligera de leer, de hecho yo la leí en menos de un par de horas. Está narrada en primera persona y solo tiene tres capítulos, cada uno subdividido en pequeñas partes de pocas hojas.
En definitiva, El mar y la serpiente es un libro sobre la última dictadura cívico-militar argentina contado a través de los ojos de una niña que con los años va creciendo hasta entender las cosas que le pasaron. Es muy corto y ligero, ideal para introducir a los más chicos en esta parte de la historia de nuestro país.
No soy argentina, pero ya hace algunos años que vivo acá. Todavía me falta aprender mucho sobre historia, pero sé que el tema de la dictadura fue bastante horrible y todavía es muy duro para la mayoría de las personas.
Algo muy interesante sobre la novela es que está contada desde la perspectiva de una niña de tres años que realmente no entiende mucho de lo que está pasando, solo sabe que su papá se perdió y que tienen que tener cuidado. Me parece un gran acierto haber elegido una voz con tan poco conocimiento sobre la trama, pero a la vez capaz de darle tanta emoción. El hecho de que esté contado por una niña tan pequeña hace que las injusticias sean más notorias, que uno llegue a darse cuenta de lo horrible de la situación.
La novela no ahonda mucho en los detalles más oscuros, no narra la tortura o las muertes o cosas demasiado crudas. Tampoco hace falta. Está sobreentendido, la madre incluso dice "a todos nos torturaron". Es la historia de muchos, de prácticamente todos los que vivieron esa época. Es la historia del miedo y la injusticia y el trauma de todo eso. Y está muy bien lograda.
Tengo que admitir que me costó un poco seguir la segunda y tercer parte. El estilo de escritura así todo sin puntos ni comas me resultó muy complicado, no entendía dónde empezaba una idea y donde terminaba la anterior. Claramente está hecha así a propósito, y creo que Bombara tiene un gran talento para que la edad de sus personajes se note en la narración, pero sí me pareció difícil de entender.
Lo leí en una hora, (y también lloré toda esa hora). En tiempos donde el negacionismo y el oscurantismo ocupan la discusión política, sigue siendo vital el resaltar a los 30.000 desaparecidos. No son un abstracto ajeno, una historia de hace miles de años que no nos toca. Son nombres, son personas, militantes que creyeron en un futuro mejor. Son familias que aún están rotas, buscándolos. Hay que tenerlos presentes constantemente porque sino estamos por condenados a repetir las mismas historias de horror. Nunca Más a la violencia política, a la tortura, a la difamación y a la desaparición del otro.
Tremendo libro. Cargado de emociones intensas. Una voz narrativa potentísima. La niñez puesta en perspectiva. Los silencios como parte del relato. Para que nunca más ocurra. Para no olvidar. Todo, con un lenguaje que marca a fuego cada palabra.
Pensando en su uso en secundaria: Si bien es una novela que puede tener un efecto poderoso en un lector preparado, no estoy seguro de si los alumnos aceptarán de buen grado sus cualidades más experimentales (narración que por momentos emula el fluir de la consciencia, diálogos con pocas pistas contextuales, repeticiones, etc). Creo que una clase con ciertas competencias lectoras ya trabajadas podría afrontarla, en cuyo caso puede dar pie a discusiones muy fructíferas no solo sobre los períodos de la Triple A y la dictadura en sí, sino sobre las reacciones en la época actual ante estas temáticas y la de los desaparecidos.
No me gustó para nada. No fueron 30000 los desaparecidos, eso es lo que nos quieren hacer creer los "Jóvenes Idealistas". Lo lamento, pero sinceramente, me pareció muy embolante.
En tiempos donde los pibes de hoy en dia ni siquiera saben que fue la dictadura este libro debería ser obligatorio todas las escuelas. Porque un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Nunca Más
La sobrina de mi novio, Belén, nos pidió un libro como regalo de cumpleaños. Nos dio tres opciones para que elijamos el que queríamos darle: El diario de Ana Frank, Bajo la misma estrella, y este. Acabamos comprando este porque ninguno lo conocía y, cuando vimos que era tan cortito, decidimos leerlo la noche antes de dárselo. Yo lo leí en voz alta. A la quinta página noté que la historia estaba afectando a mi novio; frené la lectura para asegurarme de que estuviera bien y lloró. Lloró mucho. En la página 5 de 100. Y, evidentemente, siguió emocionándose al punto de las lágrimas durante el resto de la lectura. Lo que lo afectó fue el ponerse en la perspectiva de una nena tan pequeña a la que le tocó vivir esta época. Y la verdad es que todo el primer capítulo está hermosamente escrito. Da la sensación de que realmente estoy leyendo la mente de una nena de tres años. Demuestra además que los nenes chicos no son para nada tontos, sino que son muy observadores y se dan cuenta de muchas cosas (como cuando la protagonista reconoce si un adulto se ríe de mentira o de verdad), que es el tipo de representación de chicos chicos que me gusta ver. Toda esta parte es hermosa de leer aunque muy difícil de afrontar si se tiene presente que, si bien los personajes pueden ser ficcionales, el contexto es aterradoramente real y la historia de la nena fue la de muchos nenes en esa época. El capítulo dos me gustó menos. Soy medio una fanática de la redacción quebrada o disruptiva, pero me di cuenta de que no es nada divertido leer en voz alta párrafos enteros sin comas. Entiendo que se buscaba demostrar la desesperación de la protagonista representada en el ritmo rápido y sin pausas de lectura. Creo que de haberlo leído en silencio lo habría disfrutado más. El tercer capítulo es el que cierra todo el misterio y donde ya no pude contener mi angustia. Literalmente, estaba luchando contra las ganas de llorar porque tenía que seguir leyendo y, en cuanto lo terminé, rompí en llanto. Me dan ganas de llorar de nuevo solamente de recordar lo abrumada que me sentí en este punto de la lectura. El libro es hermoso. Realmente maravilloso. La historia es cruda y muy importante para nosotros, los argentinos. Nos dejó a los dos muy tocados y muy contentos de que sea ese el libro que elegimos para el regalo de Belén. Nunca voy a dejar de hablar de esta historia ni de recomendar esta lectura. Me encantó.
Es genérico, nada especial o realmente emotivo. Es una lectura rápida eso sí, y solo lo suficiente para pasar el tiempo. No es para nada impactante, ni creo que deje marca en mi memoria, sin embargo, la redacción final es hermosa y lo único que verdaderamente me gustó del libro.
Me parece muy importante que haya libros con una narrativa tan sencilla que hablen sobre algo tan importante como lo es la dictadura. Este libro lo puede leer alguien de 12/13 años y entenderlo a la perfección, sirve, ayuda e informa acerca del tema de manera correcta y es todo lo necesario.
El final estuvo agridulce por el tema que trata. Me gustó la inocencia de la niña al principio y cómo se nota que es adolescente al final. Pero la escrituraaaaaaaaaaaaaaa me enoja.
Una lectura muy corta que habla sobre las familias de los desaparecidos en la dictadura militar argentina. La historia que cuenta es triste, ya que trata de la experiencia de una niña que se pregunta por qué su papá nunca volvió a casa y cuyas respuestas no son nada agradables. Sin embargo, la estructura narrativa desde el punto de vista de la niña para intentar transmitir inocencia impide que se profundice mucho en el tema que trata y no me hizo sentir tanto como esperaba. Lo recomiendo para los más chicos, quizás, que no están adentrados en la lectura ni saben demasiado de este período de la historia argentina, pero a mí no me ha llegado demasiado.
Los desaparecidos son un montón de Juanes Marías Patricias Albertos Silvias Joséses etcétera etcétera ninguno de ellos jamás se autollamó desaparecido. Papá no tuvo tiempo ni de ponerse a pensar cómo llamarse él tenía nombre y su apellido y chau. Nosotros les decimos los desaparecidos así. En grupo...
... para que no nos duelan tanto
Lo leí porque me lo recomendaron para dárselo a los chicos y estoy segurisima que así lo voy a hacer
Preparando una jornada literaria para la semana por La memoria, La verdad y la Justicia, llegué a esta historia, una niña que atraviesa la desaparición forzada de su papá durante la última dictadura militar en Argentina.
Rota en llanto. Me atraviesa, este momento de la historia siempre me deja el corazón demasiado sensible pero con la necesidad de sostener ayer, hoy y siempre el Nunca más 🌹🤍
Muy conmovedora la historia y sobretodo, muy importante para nuestra historia. Baja a 4 estrellas porque en ciertas partes me molestaba bastante el estilo de escritura, pero dentro de todo muy correcta.
El mar y la serpiente es la primera novela de la escritora y bioquímica Paula Bombara. La publicó en 2005 y en 2006 obtuvo una mención White Ravens que realizó la Biblioteca Internacional de la Juventud de Munich. No voy a mentir: si no me hubiesen recomendado este libro para trabajarlo con mis alumnos, ni siquiera lo hubiera leído. A simple vista no me llamaba la atención ni el título, ni la portada, ni nada. Pero, qué errada estaba. Sin dudas, es una de las mejores novelas para jóvenes que leí hasta el momento. El libro está dividido en tres partes: La niña, La historia, La decisión. Las dos primeras tienen una extensión semejante; mientras que la última es más breve. Todas ellas abordan la historia de una niña cuyos padres eran jóvenes militantes en la Argentina turbulenta de los años 70. Todo argentino sabe lo que significa esa década en nuestro país... Pero si estás leyendo esta reseña y no sos de acá, te cuento que fueron años de caos y terror. Este libro aborda temas complejos y difíciles de digerir todavía hoy: las acciones que llevaba a cabo la Triple A (AAA), el terrorismo de Estado a partir del 76. Se habla de desaparecidos, de secuestros, de torturas, de la paranoia, desconfianza y miedo de esos años. Todo esto es narrado desde la experiencia de una pequeña, de la que podemos seguir el fluir de sus pensamientos y emociones, así como también las conversaciones que tiene con su mamá, sus abuelos, tíos y amigos. Es durísimo leer cómo, a pesar del mundo de cabeza en el que está inmersa, intenta encontrar sentido al sinsentido. Enarbola un montón de preguntas que nadie le puede contestar. "¿Dónde está papá?", "¿ya no me quiere?", "¿por qué tenemos que ir a Buenos Aires?". Confía en el poder de la pregunta para encontrar la verdad. Pero la verdad se va a hacer esperar hasta su preadolescencia. Este libro está muy bien escrito. La autora tomó decisiones atinadísimas a nivel formal: jugando con mayúsculas, negritas, cursivas y espacios en blanco para generar sentidos complementarios al lenguaje verbal. Con respecto al uso de las palabras, tampoco se quedó atrás: en cada una de las partes hay un salto temporal en la edad de la protagonista (pasa de tener 3 años en la primera parte; a 10 en la segunda y 13 en la tercera); aun así, Paula Bombara logra generar la variedad lingüística acorde, y tiene en cuenta no solo sus palabras, sino también la forma de pensar de cada edad. Este libro es simplemente maravilloso. Se lo recomiendo a jóvenes y adultos por igual. Imperdible y necesaria lectura.
Un relato corto que nos cuenta, de manera muy sensitiva en primera persona, la angustia vivida en la dictadura y el drama atroz de los desaparecidos. Creo que es una historia sobre la identidad, sobre el derecho a tener una historia y el derecho a poder contarla. El derecho a ser recordado y el derecho a recordar. Al ser una hija de un desaparecido quien nos cuenta su historia, su vida se hace colectiva en un punto, pero a la vez, le da nombre y apellido a ese terror. Con pocas palabras nos hace pensar en los vacíos que los desaparecidos dejaron en sus seres queridos y cómo esos pueden llenarse, al menos, con la identidad grupal, con la memoria colectiva. Para que nunca se apague la esperanza de luchas por un mundo mejor.