La nota real es un 2,5.
A lo largo de los años me he encontrado con estos libros y siempre me decía que algún día los leería. Creo que dejé pasar demasiado el tiempo porque son catalogados como juveniles, y yo ya no suelo leer ese género. Leí el primer libro, "El príncipe de la niebla", a principios del año pasado, y este año me propuse continuar y acabar esta trilogía de Carlos Ruíz Zafón.
Para empezar tengo que decir que no me ha gustado la pluma del autor. Lo siento por esos fans de Zafón que pueden sentirse ofendidos, pero para mi gusto es demasiado rimbombante, le da demasiadas vueltas a las cosas. Igual es porque con los años he leído mucha fantasía y muchos autores maravillosos como Brandon Sanderson o Terry Pratchett, y no puedo evitar la comparación. Las descripciones se me hacían bastante pesadas y, lo reconozco, me he leído en diagonal muchos párrafos de ese estilo. A pesar de esto, reconozco que hay bastantes diálogos y que no son los míticos libros con hojas y hojas de detalles.
Por otro lado, me sorprendió mucho el tinte gótico o al menos ese toque de terror que les ha conseguido dar el autor a los tres libros. Pensaba que al ser juveniles serían más sencillos en ese aspecto pero realmente, a mí (que no suelo leer este tipo de género), me ha dado mal "yuyu" alguna que otra escena. La verdad es que este aspecto está muy bien logrado.
En cuanto a la ambientación de los tres libros creo que ha conseguido transportarme realmente a los lugares y épocas de las tres historias (lugares tan diferentes como Francia o la India, y épocas de la primera mitad del s.XX). Pero ya no solo el país o la época, sino las diferentes ciudades o pueblos ha sabido retratarlas muy bien. Con respecto a los personajes, son casi todos jóvenes en plena adolescencia y al autor le ha sabido dar ese carácter juvenil a pesar de que deben enfrentarse a pruebas difíciles y todos tienen un puntito de madurez.
Una cosa que no me ha acabado de convencer ha sido que en todas las historias (al menos las dos últimas: "El palacio de la medianoche" y "Las luces de septiembre") comienza la narración una persona ya con algunos años y retrata en la trama del libro su época de juventud. Por lo que a lo largo del libro se diferencia la época actual del libro y la época del pasado del narrador. Entiendo que a mucha gente esto le resulte atractivo, ya que te encabeza hacia la historia y te da pistas sobre ella, pero a mí no me acaba de gustar. No acabo de ver bien que, por ejemplo, te hablen de un personaje que aún no has conocido en la historia porque te la presentará y retratará luego. No sé, no es muy de mi gusto.
Por último, ha habido unas cuantas sorpresas que realmente se veían venir de lejos. Supongo que esto también es un fallo de haberlos leídos ya más de adulta y una comprobación más de que los habría disfrutado mucho más con otra edad.
En resumen, la pluma del autor no me acaba de encantar, los libros tienen un toque tétrico no esperado pero que le acaba dando un buen toque y realmente debería habérmelos leído de adolescente para poder disfrutarlos mucho más.