La paz se fue del pueblo de Olivia cuando llegaron los hombres armados. El papá de Olivia quiso alzar la voz contra ellos, y ahora no aparece. Será necesaria la cooperación de todos para detener a aquellos hombres. Esta novela cuenta cómo los más terribles problemas pueden tener solución si queda espacio para la esperanza y la solidaridad.
Olivia sabe que cada mañana su papá sale para pasear a la vaca y para cuidar su parcela. Un día como cualquiera subió al bosque y ya no regresó. Úrsula, la mamá de Olivia, se la pasa triste y nuestra protagonista no sabe qué decirle, pero intuye que si se sienta a su lado y le cuenta un cuento a lo mejor se siente mejor.
Como todas las niñas de las historias que nos gustan, Olivia no se va a quedar con la duda y decide investigar a dónde va la gente cuando desaparece. En esta aventura la acompañarán su mejor amigo Domingo (que también es su primo) y Marina, la niña más lista que conoce. Intentarán desaparecer piedras y otras cosas, pero se darán cuenta que las cosas no se esfuman, así como así.
A la búsqueda se unen otros niños que tampoco saben dónde están sus papás o que no quieren que desaparezcan. Cuando llegan al bosque encuentran los árboles quemados y talados. En la junta del pueblo informan que hay personas que vienen de lejos y se dedican a saquear los recursos de los pueblos y a amenazar a quienes se oponen a que lo hagan.
Como los policías y los militares parece no harán nada al respecto, Olivia ve a su mamá hacerse gigante cuando junto con otras mujeres se dan cuenta de que los árboles las necesitan, por lo que deciden juntarse y detener a los hombres que ven el bosque solo como mercancía.
Descubre en esta historia, de la escritora Nuria Santiago, si el pueblo de Olivia logrará hacer del bosque un lugar seguro donde vuelvan a cantar los pájaros y el viento y donde permanezcan aquellos a quienes no se puede llamar desaparecidos, porque viven en él.
Cuando ocurre una tragedia, los que no la vivimos nos enteramos de sus consecuencias, de lo que vino después y lo que dejó; es te libro no se cuenta así, habla de un pueblo que padece la tala clandestina. Contado desde la perspectiva de Olivia, una niña cuyo padre desaparece un día sin más, y junto con otros niños intentan pelear con ese monstruo que vive en el bosque e hizo desaparecer a otros padres también. Esta es una historia pensada para niños, contada con honestidad desde la perspectiva de una niña que quiere entender la situación que se vive en su hogar, su pueblo y la lucha por recuperar el bosque en que siempre han habitado.
Cuando ocurre una tragedia, los que no la vivimos nos enteramos de sus consecuencias, de lo que vino después y lo que dejó; es te libro no se cuenta así, habla de un pueblo que padece la tala clandestina. Contado desde la perspectiva de Olivia, una niña cuyo padre desaparece un día sin más, y junto con otros niños intentan pelear con ese monstruo que vive en el bosque e hizo desaparecer a otros padres también. Esta es una historia pensada para niños, contada con honestidad desde la perspectiva de una niña que quiere entender la situación que se vive en su hogar, su pueblo y la lucha por recuperar el bosque en que siempre han habitado.
3.5 Cómo algunos otros, este libro cayó en mis manos sin esperarlo. También, como otros cuantos, me dió más de lo que esperaba. Ha sido una lectura rápida y ligera, pero con un gran mensaje. Una historia llena de anhelos, pero también de desesperanza. De lucha, de justicia, de la naturaleza, de los árboles, de las estrellas, de personas desaparecidas, de la familia, de unión y del poder de un pueblo. Una gran reflexión en un libro para niños bellamente ilustrado.
Muy absorbente la historia, te llevan de la mano de principio a fin, y con tantos derechos y reveces, toda una motivación para quienes viven esta cituación.
Sería un 3.5 Debo decir que desde que salió me llamó la atención, tanto por las ilustraciones como por la temática, pero cuando empecé a leerlo me decepcionó un poco. Quizá esperaba otro manejo del lenguaje por parte de un premio de SM, o no sé qué fue. Terminé el primer capítulo y lo dejé arrumbado varios días. Al final, venció la tentación, y después de tres capítulos sentí que me había atrapado. Aún así, creo que lo que ganó el premio fue la temática. Al principio un tanto floja, y cierra con fuerza. También tuve algunos problemitas con la lógica interna de la historia, pero creo que se le pueden perdonar.