Babur quiere aprender a leer y a escribir, hacer nuevos amigos y jugar con ellos en el patio. Pero como es un gigante, todos tienen miedo de él y, además, no puede ir a la escuela. Se siente muy solo y, tarde tras tarde, contempla desde su jardín cómo los chicos del pueblo se divierten y cantan, se ríen y bailan… Hasta que un día conoce a Isabel, su primera gran amiga. Una maravillosa historia de superación y de amistad.
Blanca Álvarez nació en Cartavio-Coaña, un pueblecito de Asturias. Estudió Filología Española y Trabajo Social. Entró por casualidad en el periodismo, donde lo probó casi todo, incluidos dos años en la última página del diario AS, su experiencia más fuerte. Ahora colabora en El Correo Vasco, imparte cursos a profesores de Lengua y Literatura y a alumnos de bachiller, y escribe novelas para jóvenes.
Ha ganado diferentes premios, como el Premio de la Crítica de Asturias en 2004 con El puente de los cerezos; el Apel·les Mestres con Witika, hija de los leones; o el Ala Delta con Pendientes, caracoles y mariposas.