Ximena de la Macorra pertenece a una de las mejores familias de México. Su papá es un político muy importante –obvio del PRI– que prácticamente maneja el país. Creció educada por las monjas del Colegio Regina y conviviendo con sus chachas (término políticamente incorrecto pero que ella utiliza de manera afectiva bajo el argumento de: “¡pero si las tratamos bien! Son como de la familia”). Sueña con una nación dónde los políticos se parezcan a George Clooney (o por lo menos a Mancera), las calles dejen de tener baches y las zonas arqueológicas cuenten con un mall tipo Saks Fifth Avenue. Aunque estudió cuatro carreras no terminó ninguna. Su primer trabajo fue en una casa de bolsa pero ahí sólo duró dos días porque, aparte de que no había ninguna Louis Vuitton, Hermès o Chanel como ella pensaba, tampoco tenía una oficina propia. Luego quiso ser productora y su papá le compró los derechos de un musical de Broadway pero al ver cómo sufrían los actores durante las audiciones, abandonó el proyecto.
Born in the end of the XX Century, Claudia Silva learned to drool when she was about 3 weeks old, make gurgly noises around the same time, and keel over while sitting due to an overweight head when she was about 10 months. She was a natural burper since she was born, and professionally trained in Pacifier Spinning.
She learned to write when she was 5, and started primary school when she was 6.
She can cross her eyes unassisted, has chased several trains and caught almost all of them, and once dreamt she was dreaming. A few years ago, she was dared to write an entire novel in a single month. So, she did.
Since then, she has shown an odd talent to do a lot of things related to writing books, but not so much as writing itself.
Lo primero que debemos tener en cuenta con este libro, es que está escrito desde el punto de vista de un personaje de sátira cómica/política/social, así que es evidente que la autora (Claudia Silva) No comparte las opiniones de Ximena, sino que la usa para expresar de forma graciosa su opinión acerca de los temas tratados.
Aclarado el punto, continuemos.
En general está bien, aunque el uso excesivo de la palabra 'pepinos'(que si bien es marca característica del personaje está en una cantidad exagerada) es un poco desconcertante, además de los 20 tópicos que se usaron para criticar el tráfico y lo 'bonita que no es' la ciudad de México llegaron a ser un poco repetitivos, la comedia y las ocurrencias de "Ximena" lo hacen entretenido de leer. No es algo que vaya yo a darle una segunda lectura sin embargo.
El diario de una niña bien de Ximena de la Macorra (personaje creado por Horacio Villalobos e interpretado/apropiado por Claudia Silva) es un retrato hilarante e irónico de una sociedad racista y clasista, a través de las aventuras y desventuras de la hija de una familia "bien" de México. Sus relaciones fallidas con los hombres, sus periplos por la Ciudad de México y su relación de odio/amor/dependencia de su personal doméstico son sólo algunas de las secciones del diario (escrito como desahogo, por consejo de su terapeuta) nos presentan con una ironía sutil, pero muy efectiva, el punto de vista de la clase pudiente mexicana sobre el país y la mayoría de sus habitantes. Gran parte del éxito de esa ironía es que también se cuestiona la realidad mexicana (la sección sobre el reglamento de tránsito es imperdible). Sin embargo, quizás el logro más grande del libro es hacer que Ximena de la Macorra resulte encantadora y convincente al mismo tiempo (no faltará quien lea el libro y asienta ante muchos de sus comentarios). En resumen, éste es un libro que demuestra que la inteligencia y el entretenimiento no tienen por que estar divorciados.
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No sabía si poner o no en goodreads que había leido este libro, pero chingesu, se lo saben mis neuronas que lo sepa el mundo. Lo lei porque mi mamá lo compro para una lectura ligera para intercalar el libro denso que está leyendo.
Me harteeee de leer la palabra pepino. y eso que me gustan mucho los pepinos. Entretenido pero no como para leer un libro entero, según yo sale como en una columna del periódico, me imagno que así es más entretenido de leer.
No me gustó,definitivamente no lo volvería a leer, y como ya gasté tiempo leyéndolo, obviamente no lo recomiendo.
Entiendo el concepto de este personaje, como la clásica burla de las "niñas bien" y se nota que el personaje está muy trabajado (¿Tal vez demasiado?), no me causó gracia en ningún momento, me harto mucho llamándole a todos "pepino", la muletilla del "hello" y tal vez en radio funcionan muy bien sus capsulas pero no veo porque hacer un libro de más de 100 páginas de un personaje así que opina de absolutamente todo.
No veo de donde puede venir la "crítica" o "reflexión", si quisiera leer las quejas de los whitexicans entraría a twitter a buscarlos con los htags correctos.
Me interese por la Portada del libro, pero al leerlo me impacte que libro más naco, igual que Ximena ,pero cuando hay poder de dinero todo se puede hacer
Libro entretenido que recuerda a los Sketches de las niñas bien en los programas de TV de Desde Gayola de ya hace varios años, el libro es ligero y se deja leer sin ser tedioso