Cuando supe que este libro sería publicado en español, no me lo pensé dos veces y decidí comprarlo. En papel, por supuesto. Porque con semejante portada (gracias a la editorial por mantener la original) ¿cómo uno no querría tener un libro así en su estantería? Este es un libro para tener en mano. Realmente soy una fiel lectora de Sarra Manning y esta es la segunda vez que lo leo. La primera vez había sido en inglés y estoy francamente maravillada con la traducción del mismo. Es una novela dual que cuenta dos historias afines y cuyo motor no solo es el romance, sino el crecimiento personal.
Estación de King Cross, 1943.
Rose llega a Londres con el sueño de cambiar su aburrida vida en Durham de escardar campos y lucir bombachos de pana por el Londres convulso y glamuroso en tiempos de guerra. Su sueño es trabajar en el Rainbow Corner, la famosa sala de baile de Picadilly Circus a la que acuden soldados americanos. En donde la Coca-Cola es la bebida de moda y la música, las risas y el flirteo sustituyen la escasez de alimentos, los ruidos de las bombardeos y la pérdida de seres queridos. Allí hará nuevos amigos. Algún soldado captará su atención o tal vez dos... Vivirá todo lo que ha soñado y al mismo tiempo crecerá como persona cuando pierda esa ingenuidad y la realidad impacte con el mundo que creía tener a sus pies.
Las Vegas, en la actualidad.
Jane entra en un bar vestida de novia y le propone matrimonio al primer hombre que se encuentra. Esta escena es sensual, divertida y alocada porque, ¿quién en su sano juicio le propone matrimonio a un completo extraño? La escena es confusa dado que aparentemente no guarda relación con la historia de Rose. Por si fuera poco, Jane es calculadora, cínica, una auténtica cazafortunas moderna que en el último momento deja tirado a su prometido por un trotamundos como Leo. Sin embargo Jane no solo guarda terribles secretos, Leo tiene sus propios fantasmas enterrados y así, sin conocerse, terminan empacando sus cosas y aterrizando en Londres.
Es aquí en donde ambas historias se entrelazan. La narrativa pasa por las perspectivas de Leo y Jane jugando con la verdad ante una envejecida Rose, pero es Rose la que impone las reglas y ve tras esa divertida cortina de humo que ambos recién casados tratan de tejer. Rose y Jane formarán una extraña complicidad que pasará por el repaso de la vida de una y el intento de enderezar o acabar con los errores de la otra.
El libro está escrito de una manera maravillosa. La prosa de Sarra Manning es auténtica. No solo es notable la documentación sobre este aspecto del Londres de la Segunda Guerra Mundial, me refiero al Rainbow Corner del cual desconocía, sino de la vida en general en Londres. Y es que puede decirse que la autora no solo ama su ciudad, sino que es una londinense de los pies a la cabeza. Es capaz de darnos momentos tiernos, divertidos y románticos en la historia, pero al mismo tiempo no le da miedo acabar con los clichés y mostrar la cara de las penas y la desolación que la guerra puede dejar en las personas. Otro punto a destacar, es el nivel de intriga que mantiene al lector prácticamente mordiéndose las uñas hasta el final y la extraña relación entre Rose y Leo. Manning entrelaza pasado y presente en un hilo que conforma el cuerpo de esta novela. Una novela que adoré de principio a fin, no solo por las emociones que me hizo sentir, desde sonrisas hasta lágrimas, sino por lo educativo en pasajes de su historia, y por unos personajes que saltan del papel. Calificaría a esta novela más bien de narrativa femenina, recomendable para aquellos que busquen una historia cuya espina dorsal se apoya en la superación personal y el romance.