Tracy es un joven vampiro que, sin buscar, la inmortalidad lo encuentra. Con el tiempo descubrirá los secretos que la noche tiene reservados para todos los que son como él. Sin embargo, se dará cuenta de que su existencia no le pertenece por completo, aceptará los retos que se le presentan y tendrá que enfrentarse a su nueva existencia donde buscará el amor eterno, perfecto, a través de la sangre.
Es un libro que me dejó con ganas de leer más, de conocer esa sociedad que se divierte a costa de los demás. Tracy es un buen personaje, su búsqueda y curiosidad descubren su alma juvenil. Su grupo de amigos son soporte emocional en un mundo que apenas está descubriendo. Pienso que faltó cerrar algunos puntos en la historia o profundizar más en ellos. Sobre todo, en las reglas de cada sociedad. Tiene buen ritmo y construye una buena atmósfera.
La lectura es ágil, género juvenil, sobre un vampiro llamado Tracy, creo que hay potencial en la narrativa, sin embargo; hubo temas que se dejan como cabos sueltos y esa incertidumbre y dudas no me agradan porque la historia iba bien.