3'5 Estrellas. A ver, ha tenido cosas que sí, y cosas que no. Lo leí porque lo incluí en un reto literario y tenía curiosidad por la autora.
Me he llevado una grata sorpresa porque su estilo es muy ágil y te engancha fácilmente, pero el romance y el protagonista no han terminado de llegarme. El libro no me ha parecido New Adult, por lo menos no el poco New Adult que he leído, que suele ser una ñoñez, éste libro es más bien romance contemporáneo, pero el romance no me ha apañado lo suficiente.
No sé muy bien cómo explicarlo para no soltar spoilers, pero tenemos la historia de la chica dulce y buena, pero pobre que espera algo mejor de la vida, y el epítome del chico malo, pero malo de verdad. Marcus estuvo en la cárcel por matar a un tipo que intentó sobrepasarse con la que entonces era el amor de su vida, Francisca; es el típico chico malo con pinta de boxeador, lleno de tatuajes, musculoso, duro y chungo, por desgracia su peor defecto es su boca, siempre dice lo que piensa sin pensar en las consecuencias.
Una noche Penny, la protagonista, sale asustada de trabajar porque su ex, que es un tipo obsesivo y violento le ha dado por rondarla. Cuando llega a su piso, angustiada y a oscuras temiendo lo peor, un desconocido la enchufa con una linterna, resulta ser Marcus, el nuevo vecino que vive arriba. En seguida, Penny se siente atraída por él ¿Cómo puede no ser, si el chico tiene un imán para las féminas? Aunque Penny se derrita cada vez que lo ve, es consciente de que entre ellos no puede haber nada, Marcus ha sido claro, sólo se acuesta con guarras de una noche a las que no les pregunta ni el nombre, y además está de paso, solo estará dos meses porque está esperando a que su chica, Francisca salga de la cárcel y puedan irse juntos.
En principio habrá un trato entre Penny y Marcus, ella le pagará a cambio de protección cuando salga de trabajar y la acompañará hasta casa, para que no la aborde su ex. Marcus lo acepta, como aceptará muchas más cosas que irán viniendo a lo largo de la historia, hasta el punto de que ambos acabarán chocando y empezando un romance que ni quieren ni desean, porque ella quiere amor, y él sexo.
¿Y la eterna infidelidad? Parecería que lo hay, pero en el fondo no, porque entre Marcus y Francisca ha habido siempre una relación tórrida, ambos se criaron de jóvenes, con demasiadas cosas en común, la suya era una relación de amistad con sexo, pero con un amor muy distinto al que puede ser un amor romántico. Siempre han estado el uno para el otro, y en el momento en que ambos sean libres se largarán juntos de nuevo. Marcus solo está haciendo tiempo y sobreviviendo, y por mucho que Francisca sea su chica, parece que a ambos les dé igual con quién se acuesten siempre que acaben volviendo juntos.
Pues eso a mí es lo que no me ha gustado, me ha parecido insano y enfermizo, y aunque entre los protas cuando empieza el romance no hay votos sagrados ni nada establecido, no me ha gustado que Marcus sea tan cazurro y vuelva a las andadas, sobre todo habiendo sentimientos de por medio.
Por otro lado, Penny sí me ha gustado, pero es una chica que me daba mucha pena, Marcus me ha parecido demasiado machista, y ella aceptaba muchas cosas de buena gana. Penny es una luchadora con un sueño, y aceptó todo demasiado bien, pero me ha gustado mucho más al final cuando debe plantar cara. A quien no puedo perdonar es a Francisca, sabéis lo mucho que me repatalea cuando alguien se mete en la relación romántica, o los sentimientos de alguien y lo tuercen para moverlos a su favor, pues lo siento pero no, yo no le perdono lo que hizo.
Como tampoco perdono ese final, no me ha gustado como conclusión de la historia, de repente pasan unos años, ellos han cambiado ¿Y ya está? No ¿Qué ha pasado en ése tiempo? Creo que el epílogo debería haberse alargado más, demasiado azucarado y pasional, hacía falta más diálogo o explicación.
De modo que el libro me ha gustado en cierto modo, pero en otros no, creo que los protas deberían haber sido más claros en sus sentimientos y preferencias, y no dejarse llevar por otros, y mucho menos por la tercera en discordia. Lo admito, no he soportado a Francisca, y con lo que hizo aún menos, pero es verdad que me ha picado la curiosidad saber qué fue de ella pasados esos años, y bueno, el siguiente es su libro, así que creo que tarde o temprano lo leeré a ver si me convence, o por lo menos ella ha cambiado.