La urgencia lo hizo abandonar la sintaxis y los adjetivos. La acción frenética de su pluma la puso a punto. Por fortuna, tenía libertad para humedecer su espacios con su pluma deseosa de vaciar su tinta ante la manipulación creativa de sus manos. Acarició la cadena de su musa, aún dormida y pensó en formas creativas de despojarla. Recorrió con los dedos el borde de su ingle, hasta la parte interior, para estimularla un poco. La besó en la mejilla antes de levantarse. El escritor, con pluma en mano, la miró con el brillo del deseo. Gustaba de usar metáforas y analógicas para referirse al arte de convertirse en uno. Esta compilación de 18 relatos cargados de sicalapsis (erotismo, sensualidad) y un poema, te harán sentir y disfrutar cada roce hasta que alcances el placer... de tus lecturas.
Historias cortas que se cuentan un jueves. Tenía guardado este libro desde la navidad pasada, y no me atraía por saber que se trataba de relatos con tintes eróticos ya que de pronto pueden ser abordados de manera que me causan incomodidad, sin embargo me encantó que las historias son muy interesantes y dónde algunas de ellas narran situaciones más importantes que la misma anécdota sexual. Algunas me hicieron pensar me dejaron con intriga y otras no tanto. Aún así recomiendo su lectura si se lo encuentran en su camino.
Unos relatos que te dejarán sin habla, sin duda te dejan queriendo más. Cada relato tiene esa esencia que hace no despegarte del libro. Muy buena edición.