Este conjunto de relatos es un notable ejemplo de la narrativa costarricense contemporá el tema que los unifica es el mundo de la marginalidad urbana, en particular de la ciudad de San José, con sus contradicciones, embrollos, afirmaciones y desencuentros. Con destreza y sobriedad, la obra acude a un lenguaje arriesgado y desmitificador; las narraciones deambulan por los rincones, a veces sórdidos, de la ciudad. Nos hablan de seres olvidados y heróicos; aventureros y derrotados; rendidos ante su porvenir y atrapados en el abandono de sus vidas contrahechas. Son los herederos de un sistema que ya no funciona, pero también los caudillos que desafían sus propias limitaciones. Premio Editorial Costa Rica 2011.
Lectura entretenida, con lugares conocidos y situaciones interesantes. Aunque en un par de relatos el esfuerzo por mencionar elementos reconocibles para el lector tico es quizás un poquito más evidente de lo que debería ser, pero en general me gustó bastante.
Sin duda una mirada a la realidad de la ciudad capital, que difícil es hoy en día para muchos. Algunas historias son geniales y otras me recuerdan que tenemos que cuidarnos al andar en la calle.