La primera sorpresa de esta obra teatral la encuentras en el título: "Amor de Don Perlimplín con Belisa en su Jardín". Resulta demasiado largo y constituye el primer engaño del autor, ya que te esperas una comedia ligera. Aún así, gracias a su corta extensión se hace fácil de leer. Y, aunque la paladeas muy poco, es claramente una delicia del teatro lorquiano.
Conozco a Federico García Lorca más como autor de obras de teatro que como poeta. Pero mientras lees su teatro está claro que su alma mater es más de lirismo poético que de prosa insulsa. Pero en esta obra ocurre algo muy curioso. A pesar de que solo una pequeña parte está escrita en verso, todo el texto tiene una curiosa musicalidad y un ritmo que te evoca a la ópera. Es más, casi parece que escuchas la música mientras lees.
El personaje principal, Don Perlimplín, me resulta fascinante. Famoso para todos aquellos que fueron niños años antes de la Guerra Civil, es presentado como un hombre con una personalidad infantil y cándida, que conoce el amor en todos sus ámbitos a través de Belisa, Jóven y hermosa, pero cruel y despiadada. En palabras de la editora Margarita Ucelay, " Perlimplín es un alma bellísima que reside en un cuerpo decrépito. Por el contrario, Belisa no es más que un cuerpo espléndido vacío de espíritu".
La historia trata un tema recurrente en la literatura española. El amor (y casamiento forzado) de una joven con un viejo. La sociedad, que permitía esta práctica, se mofaba más tarde el matrimonio, en especial si había infidelidad de por medio. Sin embargo, esta obra cuenta mucho más que eso. Me sorprendió la complejidad de una trama, aparentemente simple. Y no solo por la profunda psicologica que demuestran los personajes, si no por que todos los elementos (decorados, trajes, colores, texto y personajes) parecen ayudar a que no puedas encajar el Don Perlimplín en ningún genero teatral.
Quiero hacer mención a la edición de Catedra de Margarita Ucelay. Además de contar con una introducción muy acertada e ilustrativa sobre los "Aleluyas", que dieron origen al mítico personaje de Don Perlimplín, también presenta una interesante historia de la obra (el manuscrito se perdió varias veces), su estreno en 1932 (siete años después de haber sido escrita por Lorca) y un pormenorizado estudio de la obra en su conjunto, citando múltiples fuentes y referencias. Pero, sin duda, lo que convierte en una joya a esta edición, es la publicación de 6 fragmentos de la obra, 5 de ellos inéditos, con un facsímil, su transcripción y un pequeño estudio del mismo. Su lectura ayuda a ver como el poeta le dio vida a la obra.
Resumiendo, el Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín considerada una obra menor, es la menos conocida y representada de Lorca, pero toda una joya del teatro español contemporáneo.
Al ser una versión de cámara puede dar la errónea impresión de que, tanto la trama como los personajes carecen de la fuerza de otras obras de teatro del autor. Nada más lejos de la realidad, aunque su alto contenido alegórico hace que su lectura requiera tiempo y no guste a todos.