Trece cuentos sobre un mundo en el que interactúan un físico y una filósofa destinados a descifrar el universo, un pintor realista de la Rusia comunista, un joven petersburgues que vio un ángel cuyo milagro terminaría definitivamente con la era soviética, una psicopatóloga alemana que desea morir en Moscú, un novelista sudamericano que persigue ideologías por Europa y América para luego ser expulsado de cada lugar al que llega, otro escritor que tras la disolución de Checoslovaquia lamenta ir olvidando la dulce Bratislava en la que vivió de niño, un bibliotecólogo que busca hacer el mejor registro de la ubicación de los mapas en la cartoteca, un intelectual francés y otro boliviano q mantienen durante décadas discusiones en torno los pergaminos del Gran Cuaderno Occidental, dos estaunidenses capaces de asesinar por proteger sus autos de los años 50, un trapecista búlgaro que recorre el mundo perdiendo el rumbo. Estas son historias de padres que heredan incertidumbres a sus hijos, a la vez que los hacen sentir abandonados. Son las generaciones que produce el siglo XX en Occidente. Todos girarán en torno un pensamiento, a un peligro o una oportunidad: en el sótano de casa de Moscú existe una máquina que, de ser puesta en funcionamiento, podría destruir el universo tal como lo conocemos.
Tal como los planos para la construcción de la máquina que destruiría el universo, me encantaría tener acceso a los planos de Zurita al momento de construir este universo narrativo que se destaca entre tanta narrativa actual muy similar entre sí.
Amé que todos los cuentos estuvieran conectados, pero asumo que a medida que iban pasando los relatos, todo se volvía más tedioso y se iba notando un registro más bien plano.
Borges y Emar se me venían a la cabeza a cada rato, ojala saber si también el autor los tenía en mente al momento de escribir.
Es un libro interesante, me gusta la forma de escribir del autor, sin embargo me costo comprender el hilo de la historia. Me tomé mucho tiempo en leerlo. Es una lectura que debe ser más fluida para no perder los detalles.
Colección de cuentos entrelazados o ¿novela? en que el autor arriesga bastante. Su apuesta es ambiciosa y probablemente requiera de más de una lectura para entender cabalmente su alcance. De buenas a primeras es difícil de seguir a pesar de que se deja leer con agrado.