La investigación periodística no deja ningún tipo de duda al lector con respecto a la corrupción perpetrada por Enrique Peña Nieto. Sin embargo, el estilo en el que está redactado el libro, si bien hace ágil la lectura, lo torna también reiterativo por momentos, e incluso bastante insulso. Ciertos datos se recuerdan al lector varias veces, y algunos errores de edición hacen que el trabajo resulte tedioso de leer por fragmentos, especialmente para lectores que no están especialmente empapados en la política mexicana. Está claro que el público objetivo es de lectores mexicanos, pero se debería contemplar al resto del espectro. Sin embargo recalco nuevamente: muy buen trabajo periodístico, del que sirve para cambiar las estructuras corruptas en las que está establecido el mundo de hoy. Felicitaciones a los periodistas que con coraje perdieron sus trabajos para asegurar que la investigación saliera a la luz y así cumplir con la labor de servicio al público inherente a su condición de periodistas.