Se llama Las Camelias, que tiene tantos años como secretos guarda entre sus muros. Cuando mi madre se alejaba en su coche me dio una sensación rarísima en la barriga, pero es que nunca me había sentido tan sola. Aunque me duró poco, porque enseguida acudió Bea al rescate. Y luego también se apuntó Berto. Y los tres juntos empezamos a meternos en líos, como aquella vez que nos empeñamos en demostrar que unos traficantes de drogas operaban desde nuestro colegio. Aquí os lo explico todo, y ya veréis como no resultó nada sencillo, porque los adultos suelen pensar que los adolescentes tenemos algún tornillo flojo. Menos mal que nosotros contamos con Arlenne, el fantasma de una alumna que lleva encerrada en Las Camelias desde 1977
Tiene nuestra edad y muy mala memoria, y siempre que puede se viene con nosotros. No sé cómo habríamos salido de esta sin su ayuda. Susana Vallejo, es la autora ganadora del Premio Edebé de Literatura Juvenil en 2011 y finalista en dos ocasiones del Minotauro de Literatura Fantástica
Nació en mayo de 1968 en Madrid. A los 26 años se trasladó a vivir a Barcelona, ciudad en la que reside desde entonces. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas y su carrera profesional siempre se desarrolló en las áreas del Marketing y las Ventas. Desde el año 2000 trabaja en una multinacional en el área de la Comunicación, compatibilizando la vida laboral con la familiar y dedicándose a lo que más le gusta:”escribir y contar historias”. Ha sido finalista de importantes premios, como el Jaén o el Premio Edebé de literatura juvenil en 2007, y del premio Internacional de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica de ediciones Minotauro en 2008.
La madre de Alex ha conseguido un trabajo en Nueva York y ha decidido dejar a su hija en Las Camelias, un internado. Allí se encontrará con dos niños que serán sus grandes amistades, Bea y Berto, además de alguien especial, una niña llamada Arlene que es un fantasma. Intentando resolver el misterio de la muerte de Arlene, los cuatro se verán involucrados en una aventura detectivesca para resolver el caso de unos traficantes de drogas que asolan en el internado.
Novela infantil destinada a lectores de 10-12 años, con una narración esplendida en primera persona, ágil y con descripciones más que adecuadas, y una trama que va directa al grano y una historia llena de aventuras y misterios que llegan a atrapar. A pesar de que gran parte de la trama es predecible, tiene algunos giros inesperados, y creo que serían aún mayores si no hubiera leído la sinopsis con anterioridad. Su aire aventurero me ha recordado a mis lecturas de Los cinco de Enid Blyton, con ese cariz detectivesco durante todo el transcurso de la trama. Cabe decir que la trama principal sobre las drogas queda totalmente cerrada, pero Susana Vallejo nos deja con la miel en los labios para descubrir más sobre nuestra misteriosa Arlene.
Como siempre en este tipo de libros, creo que se hace especial hincapié en transmitir una serie de valores a la vez que tenemos una historia entretenida. En esta ocasión descubriremos el valor de la amistad y la importancia de no juzgar a las personas por su mero aspecto. Además, creo que la temática de las drogas esta tratada desde la realidad, sin escatimar ni inhibirse en el tema, lo cual es realmente de agradecer, en la vida no todo es de color de rosa. Tengo que añadir que me ha encantado los pequeños detalles frikis durante la obra, tanto la mención a Star Wars o las camisetas del profesor de lengua Victor (quiero la mía de Cereal Killers).
Los protagonistas de la obra en este caso son nuestros cuatro niños; Alex, Bea, Berto y Arlene. Todos niños de trece años, con unos perfiles definidos y denotados claramente en su forma de hablar, me han recordado a muchos con los que he trabajado. La edición por parte de DiQueSi es fantástica, Victoria Fernández hace un trabajo excepcional en la portada que nos muestra Las Camelias, además de unas pequeñas ilustraciones en forma de sombras de blanco y negro en el interior que acompañan unas páginas, donde la letra es bastante grande. Tengo ganas de ver lo que nos deparara la continuación de las aventuras de estos cuatro amigos, y sobre todo, descubrir más sobre Arlene.
Un libro dirigido a un público infantil con una historia fácil y amena de seguir, aunque hubo detalles que me costaron creerme eso no hizo que la disfrutase menos. Perfecta para relejar un poco a mente.
El libro entra dentro del género infantil pero con pequeños toques juveniles que te enganchan y consiguen que devores el libro en una misma tarde. La edición es preciosa con unas ilustraciones que me han gustado mucho. Una primera parte muy buena que te incita a tener ganas de ponerte a leer la segunda parte.