Historias cotidianas, absurdas, dramáticas o hilarantes, con un denominador común: la irrupción de la tecnología en nuestras vidas. A través de una serie de relatos cortos, Casciari aborda los grandes temas de la condición humana: los celos, la traición, la lealtad, el desamor o la locura, pero con un nuevo protagonista: la tecnología. Estos ingeniosos e irónicos cuentos proponen una serie de sugerentes interrogantes, como por ejemplo: ¿le daríamos la contraseña de gmail a nuestra pareja? O, en caso de divorcio, ¿quién se quedaría con la custodia del Flickr?
«El nuevo paraíso de los tontos» contiene más de cuarenta historias que nos retratan en la primera década del siglo XXI, en medio de la transición entre lo analógico y lo virtual. La versión digital es, quizá, su mejor ámbito de lectura.
Hernán Casciari (Buenos Aires, 1971) es el narrador virtual más leído en lengua española. Sus obras, escritas en directo frente a miles de lectores, han impulsado un nuevo género, la blogonovela, que mezcla la literatura con las nuevas tecnologías. Su primera obra online, «Más respeto que soy tu madre« (2007) fue leída por más de cien mil internautas en todo el mundo y galardonada con el premio al mejor weblog del mundo por la cadena alemana Deutsche Welle; su versión teatral, protagonizada por Antonio Gasalla, se convirtió en la comedia más taquillera del teatro argentino. Su segundo libro, «España decí alpiste» (2008), recopila una serie de intencionados textos, entre el humor y la nostalgia, sobre la inmigración argentina. Su siguiente novela, «El pibe que arruinaba las fotos« (2009), nos acerca a los primeros años de Casciari, en un libro tierno, irónico y divertido. «El nuevo paraíso de los tontos» (2010) indaga en los viejos tópicos de la literatura, pero con un nuevo protagonista que se mete en todo: la tecnología. Mientras que «Charlas con mi hemisferio derecho» (2011) se adentra en el bloqueo literario y convierte reflexiones en consejos narrativos muy particulares. Casciari fue columnista de los periódicos La Nación de Argentina y El País de España, hasta que a finales de 2010 renunció a sus trabajos y editoriales para fundar el Proyecto Orsai.
Quería leer un autor nacional 🇦🇷. Son cuentos cortos que tratan sobre cómo la tecnología afecta nuestra vida. Algunos me gustaron más que otros, pero en general están buenos.
Por elección propia no hubiera elegido leer este libro, pero gracias a la recomendación de @arturotorres0 lo leí para el club de lectura de @torredehistorias y, finalmente, salí de un bloqueo lector que me estaba albergando desde hacía varios meses. ¡Gracias, Arturo!
Amado por muchos, criticado y odiado por otros, este libro fue para mí un bálsamo refrescante que me hizo reír, despejar mi mente, aclarar ideas y cuestionarme otras. En sí, el libro es una recopilación de relatos cotidianos, absurdos, dramáticos y divertidos que evidencian algo en común: lo estúpidos que nos hemos vuelto los seres humanos ante la llegada de la tecnología a nuestras vidas.
Condiciones humanas hay muchas, como lo dice la sinopsis del libro: los celos, la traición, la lealtad, el desamor y la locura. También la solidaridad, la sexualidad, la ambición y el deseo de poder. Sentimientos, emociones y valores propios del ser humano que lo llevan a ser protagonista (o antagonista, dependiendo de dónde se mire) de su propia vida, pero que irónicamente está perdiendo frente a algo que él mismo creó: la tecnología. ¿No les parece realmente irónico, por ejemplo, que la tecnología nos ayuda a estar cerca de los que están lejos pero, a su vez, nos aleja de los que estamos cerca?
Siendo Casciari un autor completamente desconocido para mí, debo rescatar su ágil y entretenida manera de contar historias, que más allá de su superficialidad, en el fondo sus historias buscan que nos sacudamos y que hagamos que nuestras propias tramas (las escritas, las vividas y las imaginadas) no pierdan el brillo de la vida porque nos estamos convirtiendo en héroes perezosos. Para mayor información deben ir a leer la reseña que @juandcano_ hizo de este libro. ¡Magistral!
Casi puse este libro en el estante "Relecturas", aunque lo hubiese desempacado yo mismo de su acetato: es que conocía muchas de las crónicas incluidas en él desde cuando hicieron furor, allá en la época del florecimiento de los blogs, en "Orsai", una de las famosísimas bitácoras de su autor además de la premiada y también llevada a libro (y teatro, leo) "Más respeto que soy tu madre" (o tal vez las leí plagiadas en otros blogs, o en cadenas por correo, o incluso en grupos de Whatsapp: si algo tuvieron estos textos nacidos en la web fue una poderosísima viralidad, que lo despojó en ocasiones de la autoría y que dio incluso para ser tema de una de las crónicas).
Casciari tiene ángel para atrapar con unas pocas frases cada vez, con cada tema. Es como ese amigo irresistible que en las reuniones, por muy escandalosas y rumberas que sean, logra callar a todos los invitados y mantenerlos en vilo, olvidado el trago en sus manos y la música en el fondo, con sus cuentos y sus experiencias y su manera de ver el mundo. Lo dice él mismo en una de las historias, donde se burla de "la moda de los blogs" (que tanta fama le dispensó) y separa el trigo de la paja al dejar claro que desde siempre hubo gente que escribía, y comenzó a hacerlo en esta herramienta, y luego hubo miles que se subieron al carro de la herramienta para luego ver de qué escribían:
"Una persona que no sabe contar una anécdota con algo de gracia en una sobremesa jamás podrá narrar decentemente. Alguien que desconoce las bases inmorales de la seducción no logrará nunca envolverte con su prosa. Ni tampoco sabrá engañarte con un buen cuento aquel que va siempre, en la vida diaria, con la verdad por delante. El asunto pasa por tener algo interesante de lo que hablar, lograr seducir impunemente y ser un mentiroso cabal: ese es el trípode con el que se debería sostener, solita, cualquier historia digna de ser contada".
El uso sobrado y desenfadado de ese credo es lo que se demuestra en esta recopilación. Reflexiones y cuentos sobre la influencia de los nuevos medios en la cotidianidad, la locura de la hiperconexión, el fin de la privacidad, pero también sobre muchos otros temas: las relaciones, las encuestas, los hijos, una hilarante cronología del futuro... incluso unos cuantos cuentos de absoluta fantasía y uno que otro que roza lo poético.
Casciari habla de tonterías y las hace sonar como verdades absolutas; dice también verdades soberanas con un humor que las hace parecer tonterías, y es divertidísimo. Como nuestro amigo de la fiesta. Totalmente justificada la locura de sus lectores en el blog, que hicieron de la sección de comentarios un campo de batalla en el que todos se desvivían por clavar la banderilla de "¡Pri![mero]" tan pronto su autor actualizaba.
Fue un libro que llegó a mis manos por un regalo de un amigo ñ, algunas historias la encontré más o menos interesantes, otras, la gran mayoría, completamente aburridas y fuera de contexto.
A la escritura amena y ágil de Casciari en la mayoría de sus libros (que deambula siempre entre la ironía, la emoción y la melancolía), este libro en particular suma momentos de muchísima carcajada. Tiene pasajes MUY graciosos.
El libro se hizo para poder incluir el relato de Dennis Hope en algún lado. Página 51 a la 57 sin desperdicio, todo maravilloso. El resto, exactamente al revés.
Viste cuando te regalan algo que nada que ver con lo que soles leer y decís "bueno, capaz es interesante". Conclusión: No acepten que la gente que no los conoce les regale libros. Siempre uno termina con esa sensacion de "porqué carajo sigo leyendo esto? Algunos cuentos lúcidos pero el 70% es el autor tratando de hacerce el gracioso cual tío de 60 que sigue contando los mismos chistes y no entendió el contexto donde vivimos hoy. Que hueva!
Un compilado de posts y relatos del gordito Casciari, con una temática en común: el acceso a la tecnología y cómo modifica esto nuestras vidas. Como siempre, muy bueno!
El último cuento le pasó por arriba a todos los otros, me hizo erizar y lagrimear. De verdad precioso. En general fue muy regular, algunos cuentos buenos y otros aburridos.
He mencionado en otros lugares que Casciari tiene un estilo bastante específico. A tal punto que, similar a PG Wodehouse, Georges Mikes, o incluso Alfredo Bryce Echenique, uno siente que, si leyó una buena obra suya, las leyó todas. Aunque admito que Echenique sobresale en cuanto a versatilidad en este grupo que arbitrariamente me inventé, llama la atención lo fácil que catalogué así a “humoristas”. Comparados, digamos, a autores de ciencia ficción o fantasía. En fin. Seguro es un tema que de para más. Pero ciertamente no tengo la paciencia o interés (y mucho menos talento) de intentar profundizar al respecto.
Me sigue gustando, bastante, Casciari. Pero con este, su cuarto o quinto libro que leo, los rendimientos desafortunadamente comienzan a ser decrecientes. Y he aquí el por qué de mi arbitrariedad. Esto me ha pasado también con los otros escritores que menciono. Incluso con Echenique.
Al igual que en sus otros volúmenes, en este tomo Casciari es inteligente, incluso brillante en ocasiones. Es concreto, ingenioso, perspicaz. Y, crucialmente, es gracioso de muchas maneras. Se pregunta si le daríamos la contraseña de nuestro email a nuestra pareja (vs ofrecerle bajarle la luna). En El nuevo paraíso de los tontos, demuestra que la tiene clarísima en cuanto a la relación que tenemos con la tecnología en la segunda década del siglo xxi: este es el hilo conductor del compilado en cuestión. El mismo incluye algunas ficciones, algunos artículos, y muchos pensamientos en “voz alta”, si se me permite la etiqueta. Aunque sea en ocasiones casi dolorosamente Gen Xer (nos reconocemos entre nosotros) Casciari tiene un nivel casi mcluhanesco en su comprensión sobre el impacto que tienen los “nuevos” medios, la tecnología y la economía contemporánea en nosotros. Profundiza en el impacto en la forma de relacionarnos, en la literatura, y en nuestra capacidad de prestar atención, de crear, de amar, de pensar, de divertirnos, de deprimirnos. No todo es apocalíptico. Al contrario, sorprende y refresca leer algunos de sus cuentos, relatos y proto ensayos, y encontrar una reacción que podría ser casi optimista. Lo que no es decir que, cuando quiere ser pesimista, nos logra asustar con gran facilidad.
Qué puedo decir. Si no conocen a Hernán Casciari, ciertamente es un buen tomo para iniciar, aunque seguramente es más reflexivo y menos emotivo que en otros. Incluso si conocen bien y han leído ya al “bloguero” argentino, vale la pena leerlo. Reirán y pensarán. Pero no esperen mucho humor, ni muchas ideas, que no hayan leído ya en sus muchas otras publicaciones. Casciari es un escritor prolífico- admite expresamente que no solo escribe a diario sino que intenta publicar algo casi todos los días. Tanto volumen necesariamente llevará a algún nivel del repetición. Por eso seguramente autores como Douglas Adams le tenían pánico a escribir. Y más pánico todavía a publicar.
El contra ejemplo siempre será, creo, Terry Pratchett. Productivo, ingenioso, gracioso, original y variado (incluso sin contar la serie Discworld) como pocos.
Mis notas del libro: . El único ámbito de la cultura popular que todavía sigue unido al packaging es el libro. Y el temo a que la cajita nos resulte obsoleta (¡ya nos resulta, odio llevar este ladrillo en la mochila!)le pone los pelos de punta a los intermediarios de la cultura, a los que ganaron dinero siempre sin hacer nunca demasiado. . ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma. Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan. Nuestras tramas están perdiendo el brillo (las escritas, las vividas, incluso las imaginadas) porque nos hemos convertido en héroes perezosos. . Amo a Soledad porque la recuerdo.
Un libro de relatos (o cuentos?) con historias comunes de todo tipo, desde videos en youtube, asesinatos, civilizaciones futuristas, diarios, bloggeros, entre otros, llenos de humor y cotidianidad.
Indiscutiblemente internet vino a cambiarnos la vida, pero del mismo modo puede destruirla. La red es un gran espacio para compartir, para aprender o para desarrollar habilidades que tenemos y mostrárselas al mundo, pero también es un lugar macabro con el que debemos tener cuidado.
Este libro, es un reflejo de todo eso, pero con mucho humor, que en el fondo esconde un gran mensaje: una gran invitación a leer, a despertar del engaño en el que vivimos y desde luego a burlarnos de nosotros mismos.
Un libro para pasar un buen rato, una lectura amena que nos deja una gran enseñanza y una bonita invitación.
Hernán Casciari escribe aquí una serie de relatos que tienen como punto en común las nuevas tecnologías. Como me suele pasar siempre o casi siempre con los libros de relatos, unos me han gustado mucho y otros me han dejado más o menos indiferente, pero en cualquier caso, se confirma mi opinión de que Casciari es un autor al que merece la pena seguir la pista por su sentido del humor. Para saber si su sentido del humor coincide con el tuyo tendrás que probarlo y una recopilación de relatos como esta puede ser un buen punto de partida. A mí me va. Por cierto, recomiendo las charlas sobre libros que mantiene con su hija de 17 años en su canal de Youtube.
El nuevo paraíso de los tontos, de Hernán Casciari, fue una lectura que me atrapó desde el primer cuento. Conocí al autor gracias a algunos clips en TikTok donde contaba sus propios relatos, y al descubrir que también era escritor, no dudé en buscar alguno de sus libros.
Este en particular me sorprendió por su mirada crítica y lúcida sobre el mundo moderno y el avance tecnológico, con un tono que se mueve entre lo cotidiano y lo distópico. Relatos como Las cartas del tataranieto y La era del topo me resultaron especialmente impactantes.
Casciari logra mezclar humor, ironía y reflexión con una narrativa muy ágil, cercana y profunda a la vez. Sin dudas quiero seguir leyendo más de su obra.
El nuevo paraíso de los tontos es un libro del año 2010 donde Hernán Casciari muestra el lado B de la tecnología, ese lado oscuro y tonto de nuestra relación con ella; los absurdos que configuramos con las nuevas tecnologías, las relaciones enfermizas con las nacientes redes sociales y las formas que implantamos para relacionarnos a través de ella: el fin de la vida privada y la reserva.
Los blogs, la escritura y la literatura en tiempo de tecnología. Los libros en tiempos de dispositivos electrónicos. Esta trama que va rayando con lo incomprensible, con el absurdo.
Casciari apunta en este libro a debatir la tecnología desde distintos cuentos. Algunos realistas, otros un poco más "bizarros". Algunos incluso, a mi parecer, no tocan tanto el punto siquiera.
Como es de esperar del autor, la narración es amena, fácil de leer y bastante al punto. Los cuentos que más me gustaron fueron "La luna, a retazos y en liquidación", "El uno para el otro", "La tenencia" y "Los justos".
En sí, un libro para aquellos que buscan o volver el reloj atrás un poco o salir de lo cotidiano por unos minutos aunque sea.
Este es uno de esos libros que terminan siendo peligrosos de leer en público. Es gracioso en su totalidad, pero de repente una frase o una situación hace que uno, de la nada suelte una carcajada incontenible que le puede hacer pasar vergüenzas en buses, parques o lugar de trabajo. La redacción de Casciari siempre encanta, con esa forma tan maravillosa de aterrizarnos las más disparatadas ocurrencias.
Primer libro que leo de Casciari. Una mezcla interesante de cuentos aunque ninguno me maravilló y me hizo extrañar un poco obras con la calidad de “Finlandia” o “La verdadera edad de los países”.
Lo que más me gustó fue el capítulo sobre el futuro, relatado como si fueran cartas de su bisnieto.
Lo que sí me llamó la atención fue el lugar que ocupa la mujer en sus historias. No sé si es machismo o ironía. Pero se mantuvo constante en todo el libro.
Un libro que, si bien tiene cuentos que hoy ya quedaron desactualizados y parecen haber sido escritos hace miles de años, es entretenido para pasar el rato. Sin embargo, es la primera vez que me pasa con un libro de Casciari que, por momentos los relatos me aburrieron y me parecieron repetitivos y poco inspirados, chabacanos y faltos de originalidad. Veremos qué pasa con el próximo.
Los relatos son cortos, algunos me parecieron imaginativos e ingeniosos, para pasar el rato entre lecturas pesadas. Solo es un poco extraño como salta entre historias que no tienen tanto que ver entre si. Me pareció bueno aunque no es mucho mi estilo, me gusto, solo que probablemente sea muy poco memorable.
"Hay que comprar un libro, hay que comprar un disco, hay que comprar la Luna. Cosas pequeñas e inútiles que tengan la capacidad de convertirnos en chicos. No en chicos a los que les han robado el chocolate en el recreo, sino en chicos con el sabor del dulce en la boca."
Fue mi primer contacto con Casciari, luego de escuchar tanto de él y sus libros. Disfruté, reí y pensé con muchos de sus cuentos (no todos). Me gustó la familiaridad que sentí al leerlo. Simple, cercano y aún así profundo. Es muy probable que lea algo más de él.
Muy buenas crónicas, solo que en lo personal lo sentí un poco alejado de mi realidad porque pues el libro fue escrito hace más de 10 años, entonces si habían conceptos que incluso yo naciendo en esta época me costaba entender!
Me gusta mucho Casciari. Tiene una literatura muy extraordinaria, que definitivamente rompe con algún tipo de construcción social, que existe en la literatura. Me encantó cada historia, me hace reír!!!
Se puede leer tranquilamente de una sentada. El humor que le imprime a cada cuento es lo que lo caracteriza, sumado a una forma de escribir muy fresca y actual.
Divertido y elocuente. En particular habla de aspectos modernos relacionados a la tecnología, con su humor y filosofía característica, con lo cual me atrapó fácilmente. Recomendado!