2051. El mundo no ha cambiado mucho desde que la primera nube letal se extendiese por la superficie terráquea: el poder y los recursos se reparten entre una pequeña élite que controla tras bambalinas el devenir de los cambiantes gobiernos y, en consecuencia, de sus ciudadanos. Miroslav despierta en las tripas de una carraca motorizada rumbo al infierno. Es un invitado más a uno de esos juegos que les encanta contemplar a esa pequeña minoría deshumanizada. Pero Miroslav Kuzanovic no es un cualquiera, es de ese tipo de personas capaz de tomar las decisiones adecuadas si el objetivo es sobrevivir; y en un juego en el que siempre se termina muerto eso es un problema. 8, 7, 6… la cuenta atrás ha comenzado
De poco serviría si presentara una lustrosa hoja de servicios con infinidad de títulos desde la poesía hasta la narrativa; entre otras cosas porque, como autor novel que soy, sería poco impresionante; y me han dicho por ahí que hay que saber venderse... cosa que creo es la que peor llevo. Lo que si os puedo decir, sin temor a faltar a la verdad, es que empecé perdiéndome por los páramos de Krynn y la Tierra Media en mi pubertad, para poco a poco seguir investigando por Arkham, donde hallé libros de incalculable valor que hablaban de los feroces perros de Tíndalos, del Wendigo e incluso de un tal Charles Dexter Ward; no sin antes sobrevivir a la caída de la casa Usher, a un angustioso maelstrom y a la venganza de Hop-Frog, de manos de Edgar Allan Poe. Por aquel entonces era un aplicado narrador de juegos de rol, casi siempre de fantasía medieval. Pasaba horas y horas creando tramas, personajes, motivaciones para los mismos, estableciendo relaciones de causa y efecto que hicieran verosímiles las historias etc... Aunque la forma de llevar el registro de tales historias era esquemática, sintética, de manera que solo me servían a mí para interpretar en el juego lo que, en la interacción con los jugadores, iba a acabar sucediendo. En algún momento, y gracias a la influencia de más de un buen profesor, comencé a plasmar todas esas historias en papel. Con Philip K. Dick, Aldous Huxley, H. G. Wells y Orson Scott Card empecé a adquirir el gusto por la ciencia ficción; y con De ratones y hombres, John Steinbeck me dio un tremendo puñetazo en el rostro que me hizo salirme de vez en cuando de la literatura de género. Seguí practicando de forma muy intermitente y siempre escritos cortos. No fue hasta prácticamente en la treintena cuando decidí ir recopilando todo lo que escribiese en un blog (http://lacasadelosplanos.blogspot.com.es), ya fueran historias cortas, poesías o reflexiones. Mi primera novela “8, 7, 6...” me hizo descubrir la tremenda influencia que tenía en mí el cine, tanto por el tipo de historias que suelo escribir, como por la forma de convertirlas en texto, por la forma de visualizar las escenas, de una forma bastante gráfica. Así pues, creo que debería incluir también en mis influencias a gente como David Cronenberg, John Carpenter, Dario Argento etc... Quien quiera saber algo más solo tiene que preguntar.
Una lectura amena, con un trasfondo futurista decadente que personalmente he disfrutado. El dinamismo de la acción ha sido otro gran punto a favor, sobre todo por añadir ese toque sangriento que toda novela distópica necesita. Engancha y se lee del tirón, pero tal vez, precisamente por ser capaz de mantener al lector pegado a sus páginas, necesite abarcar un mayor espacio temporal. Desde luego, un muy buen inicio.
8, 7, 6... es una novela de ciencia ficción con cierto aire que caracteriza a la serie Black Mirror y una trama que va in crescendo hasta un desenlace totalmente inesperado. Un debut muy acertado por parte del autor que dejará al lector con gana de más.
La novela te causa intriga desde su comienzo, quieres seguir leyendo. No es mi género favorito y, a pesar de eso, la he disfrutado. Trama original, futuro despiadado, personajes creíbles, tensión... y la música. A mí me ganó con la cita de Maiden del principio.
Esta es una novela distopica original y arriesgada, con un prólogo y epílogo inteligentemente conectados, se sumerge en un ambiente post apocalíptico, lleno de acción y de ritmo trepidante. Los personajes están bien trabajados, a la vez son veraces con tramas interesantes tanto principales como secundarias lo que hace que la historia sea plausible, además se disfruta con una lectura ágil y amena. Para ser una novela de un escritor novel me ha sorprendido muy gratamente y la recomiendo totalmente porque es un relato a tener muy en cuenta para los que nos gusta la buena ciencia ficción.
“8,7,6”, situada en el año 2051, en una época denominada “postnube”, nos muestra un futuro distópico, en el cual el protagonista, junto a otros siete individuos, serán sometidos a un juego mortal, con un único objetivo en mente: sobrevivir; todo esto mientras son observados por un grupo de personas que componen las altas esferas de la sociedad, las cuales se jactan de ser “la evolución”, y se muestran extasiadas al presenciar cómo sufren los participantes. Con respecto a esto, me gusta cómo, aunque estén situados en un futuro, el autor evidencia ciertas prácticas y costumbres de dichas esferas que han perdurado por mucho tiempo en nuestra sociedad actual.
Los personajes están muy bien desarrollados en cuanto a diálogos y emociones, posibilitando una mayor afinidad con los mismos; un aspecto que me agradó fue que la narrativa te introduce desde un inicio en la acción principal, ocasionando que vayas descubriendo lo relacionado al juego a la par que lo hacen los participantes. Asimismo, la narrativa te permite entender mejor, conforme avanza la historia, el contexto planteado y el trasfondo.
La historia mantiene un ritmo alto y uniforme, lo cual hace que la lectura sea ágil y te absorba desde las primeras páginas. Siguiendo este enfoque, algo que logra de manera sobresaliente el autor es el concepto de inmersión dentro de la escena, puesto que, a la par de las descripciones empleadas, presenta una característica, como bien se menciona en su biografía, de darle juego a más de un sentido, transmitiendo hacia el lector una experiencia sensorial más completa y de valor diferencial. En este caso, lo realiza a través de varias canciones presentadas a lo largo del relato, las cuales te adentran más en el entorno escrito, haciéndote sentir un espectador más del cruel y desalmado juego.
Recomiendo ampliamente la novela y sugiero estar muy al pendiente del autor para próximas obras.
Una novela con aires punk Una novela que posee muchos tintes de punk, desde una sociedad y una ciudad decadente, hasta la nube de contaminación y una población desgastada que malvive en comparación con la élite. Una ciudad donde las drogas tienen una gran importancia porque ayudan a olvidar. A mí la verdad es que se me hizo un poco dura, porque contiene violencia explícita, en concreto asesinatos en frío y es algo que me supera. Pero por otra parte tiene también un mensaje de esperanza, puesto que incluso entre la oscuridad más profunda sigue floreciendo la humanidad. Una pequeña flor despuntando en el desierto.
Me ha sorprendido este libro que a medida que avanza hace que te enganche mas. Buena trama, más real de lo que a priori pueda parecer. Sin duda lo recomiendo.
8, 7, 6... es un libro corto pero repleto de acción, suspense y tensiones que no te dejará despegarte de él ni un momento. Una historia absorbente con personajes que no son lo que parecen y un final totalmente inesperado. Muy recomendable.