Discusses the difference between traditional and modern fantasies, looks at the work of LeGuin, Nesbit, MacDonald, White, and Peake, and examines the genre's concern with identity
Un libro de ensayos que se embarca en la idea de que la fantasía es en sí misma una poética de la conservación, de restauración, de dicotomías que se distancian entre sí y que en última instancia cada viaje épico, heroico y dentro del mundo de Faërie, debe estar bajo los lineamientos celebratorios del propio ser. La pérdida del ser es, para la fantasía, el mal encarnado, el crecimiento de lo que no se conoce, una otredad que no puede concebirse incluso bajo las aristas de la imaginación; y ese verdadero problema con el que debe lidiar su poética a través de los mundos secundarios: el encuentro con la nada.
Me sorprende que con este tema tan específico no se mencionara La historia interminable, de Michael Ende. Por lo demás, es un libro para repasar varias obras desde este tópico, que si bien puede ser algo cansón incluso si las hemos leído, nos da un punto de partida para analizar las ideas objetivadas en estas obras literarias. Nada brillante, aclaro, pues a veces se deja llevar mucho por alguna idea preconcebida sobre la idea del autor a analizar, pero ameno como material de apoyo.
Manlove is always interesting to read, particularly since he's willing to critique books that are considered canonical in the fantasy genre (The Last Unicorn by Peter S. Beagle, Ghormenghast by Mervyn Peake) and show their flaws as well as their strengths. Here he gives an interesting perspective on how wonder plays a key role in fantasy, showing how widely diverse authors explore it. Well worth reading.