Una ciudad moderna nace en medio de los escombros de la vieja Pekín: torres multifamiliares se alzan como lápices hacia lo alto en oposición a la vieja China pobre y rural de Mao. En la calle un océano de bicicletas, triciclos: es el reino de las dos y tres ruedas y del caos, un caos amable, complaciente como la sonrisa de sus habitantes, quienes conversan sentados en el suelo, con los zapatos al lado. Colores y olores arremeten contra los sentidos del narador de este viaje y frente a él una serie de personajes que dibujan la ciudad en el nuevo milenio: un prestigioso editor que tiene entre sus manos la primera traducción china de Moby Dick, elegantes prostitutas rusas que se cuelan en las mejores fiestas, ejecutivos nacionalistas convencidos de que China será la potencia económica del siglo XXI, obreros que trabajan a destajo, directores de cine de moda y mafiosos que falsean grandes marcas a modo de venganza del pobre. Este el diario de viaje a una ciudad llena de callejones sin alumbrado público, zonas de tinieblas y farolillos rojos que no pueden ocultar por más tiempo el ímpetu de una generación joven que le pisa los talones a Occidente.
Born at Bogotá, he studied literature at the Javerian University of Bogotá. He travelled to Spain where he remained until 1990 and graduated in Hispanic Philology at the University of Alcalá de Henares. He then moved to Paris, where he studied Cuban Literature at the Sorbonne.
He made his debut as a novelist with Páginas de vuelta (1995), a work which established him as one of the most innovative voices of the new Colombian narrative; later he wrote Perder es cuestión de método (1997), which was internationally acclaimed, and has been translated into 17 lenguages, and about which a film is now being made, and Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000), a novel which has added to his international prestige. He is the author of the travel book Octubre en Pekín (2001). As a journalist, he has been a contributor to the Latin American Service of Radio France International in Paris, a correspondent of El Tiempo of Bogotá, and columnist on the magazine Cromos. He is now residing in Rome.
Como siempre es un placer leer a Gamboa. En esta ocasión, se trata de un diario de viaje, en el cual Gamboa rememora su paso por China y en especial 3 ciudades (Hong Kong, Macao y Pekín). En una narración bastante entretenida en la cual aborda varios hitos de la historia y cultura china, mezclándola con literatura y vivencias personales.
Much of life is cotton wool -leo que dijo Virginia Wolf, puro relleno. En el mismo artículo leo otra cita de un profesor de inglés de Oxford: tell a story that's is truly life-like and it will be one damn thing after another. Este tío cuenta cada minuto de su viaje a China y no es exactamente aburrido pero sí da un poco de lache. Describe una espera de 10 minutos como "un lluvioso laberinto", dedica dos páginas a un apretón después de beber mucho té (que luego va periódicamente recordando) y comenta la belleza de las prostitutas, "las enormes tetas" de una actriz hongkonesa que se cruza en un ascensor, o como se imagina en cada calle fumaderos de opio que no encuentra. Carne de struggle session. De vez en cuando intercala nociones muy básicas de historia china (a su manera, por ejemplo llamando a la guerra civil más sangrienta de la historia de la humanidad "uno de los episodios más curiosos y originales" de la historia china) y comenta algunas referencias básicas. En fin, que da vergüencita pero se deja leer.
Una muy buena crónica basada en la visita de Santiago Gamboa a tres icónicas ciudades Chinas. El libro es una postal del país cuando la fotografía era tomada con rollos de FujiFilm 100 36. Hoy por hoy, 17 años después, estas ciudades y el país son muy distintos, pero el libro es muy vigente e interesante para continuar entendiendo sus constrastes e historia. Si la copia que leí hubiera sido propia (me la prestó mi padre) la hubiera rayado y anotado por todos lados, principalmente por las referencias a películas de directores chinos y otras más históricas para entender el país. Muy recomendada lectura.
Un libro corto, en formato de crónica de viaje, con varias anécdotas interesantes y divertidas, y pasajes informativos, que proporciona un vistazo ligero de la Beijing en rápida transformación a principios del siglo XXI. Resulta estimulante comparar la experiencia del autor en la China anterior a los juegos olímpicos de Pekín del 2008, con la capital ya abrumada por los cambios irreversibles de los últimos 10 años de la que hemos podido ser testigos los que hemos tenido la fortuna de visitarla recientemente.
Las referencias a la historia y el espíritu chino, hacen de esta obra una lectura recomendada para los interesados en este hermoso y contradictorio país.
Santiago Gamboa no tiene la misma "chispa" humorística que Bill Bryson, pero es de abonar el hecho que haya incursionado en un campo no tan común en la literatura colombiana. Octubre en Pekín es una lectura entretenida, un relato juicioso acerca de la capital del gigante asiático. Gamboa no se limita simplemente a describir su propia experiencia, sino que además enriquece el texto con suficientes notas, fragmentos históricos y referencias bibliográficas para que el interesado pueda explorar más a fondo este interesante tema de la formación, crecimiento y desarrollo de la China actual.
Viaje de Gamboa a Pekín. En el libro desfilan algunas figuras de la literatura y del cine, por ejemplo, Sergio Cabrera, quien habla mandarín perfecto. Otras figuras de la literatura latinoamericana pasan en algún momento por ahí. Recuerdos y enlaces de memorias. Leí esto después de mi primer viaje a China. Expone de manera sucinta varios episodios de la historia china, revoluciones, guerras, etc.
Bastante entretenido, aporta una visión del Pekín de principios del siglo XXI a modo de una crónica de viajes que recuerda al estilo del Nuevo Periodismo de autores como Gay Talese. He podido sacar apuntes interesantes.