A lo largo de más de dos mil kilómetros, el Mekong surca las orillas de una Indochina desconocida para los turistas. Cuna de culturas milenarias, ruta del opio por excelencia y testigo de uno de los conflictos bélicos de mayor crudeza del siglo xx, el río ofrece en su recorrido un surtido inagotable de historias que hablan de sufrimiento y de solidaridad.
A todas ellas nos acerca Javier Nart en este libro, que narra en tono cómplice e irónico, tierno e irresistible, su periplo a través de algunos de los más ignorados territorios de Asia, directamente al corazón de la Indochina que se oculta, tras misteriosos velos, a los ojos de los visitantes.
«No me gusta el libro de Javier Nart. Y no me gusta por una única pero indiscutible razó no lo he escrito yo. Este es el relato de un largo viaje por el río Mekong que me va abriendo puertas y más puertas a un universo desconocido y fascinante, de una forma que en parte me recuerda a la admirable tradición de los grandes viajeros ingleses.» Alberto Vázquez-Figueroa
Un libro sobre viajes en una zona de la que desconozco casi todo debería ser interesante, pero si se escribe como un Pérez Reverte de hacendado en Territorio Comanche, sin saber puntuar (el manejo de los punto y aparte), repite varias veces pasajes, chistes malos y, lo peor, surgen comentarios machistas y homófobos que quizás en un libro de los 80 se pasase por alto pero no en uno del s XXI
Un libro interesante de leer. Un viaje en tierras desconocidas para mí, donde entremezcla las dificultades de los trayectos , la vida de las gentes y la historia algo reciente con la que se intenta justificar aquello que se vive y se ve . Una forma un tanto directa de explicarse, sin rodeos y a veces puede parecer improcedente, pero muy gráfica y explicita. Gran conocedor de esos paises en particular, de su pasado, de su evolución, de su sentir. Lleno de anecdotas y reflexiones interiores.
Fantástica secuencia de relatos pasados y presentes. Lectura que engancha desde la primera página y nos conduce por un viaje apasionante a través de la historia y los magníficos paisajes y gentes que habitan y hacen de su medio de vida el Mekong y sus alrededores. Libro imprescindible para amantes de los viajes y de Asia!
Este libro está repleto de comentarios machistas y homofóbicos inadmisibles en el siglo XXI. Son comentarios repetitivos capítulo tras capítulo que a mi parecer piden a gritos unas disculpas del autor. (leer hasta el final) La intención del libro y del viaje es prometedora, los pasajes descriptivos de geografía humana y paisajística te hacen viajar des de detrás de las páginas pero, sinceramente, estos pasajes quedan suciamente manchados por comentarios imperdonablemente recurrentes y normalizados como: -“No soy ni pederasta ni maricón” (realmente piensa el autor que ser maricón es igual de grave que ser pederasta?), -“a partir de las dos de la mañana, todo es bueno. Y si es mujer, mejor” (comentario que procede párrafos que hablan de zoofilia) -Repetidísimos: “maricón el último”, “mi culo casto” o bien “no amariconarse” por cosas tan simples como querer usar zapatos en una ducha sucia (!!!) Me preocupa también el trato de la prostitución. Aunque el autor lo trata en muy variadas ocasiones siempre pone el foco en la deshonra o mala vida que representa para la mujer o la niña y en lo mala que es la familia por ofrecerlas a este negocio; nunca parece culpabilizar al putero por tal sistemático abuso sexual. Es cierto que acusa de hipócritas a políticos, burócratas y funcionarios de la ONU. Sin embargo, incomoda leer como trata la prostitución remarcando en qué sitios hay “las putas más espectaculares” (¿realmente es este el adjetivo adecuado?) y dando por natural que “hombres, jóvenes, aburridos y poderosos” (soldados extranjeros) gasten su elevado sueldo diario en satisfacer su “apetito sexual” con prostitutas desgraciadamente baratas. No encontré equivalente el trato y demonización que hace el autor del uso de las drogas y de la destrucción de vidas que estas causan con la cobertura (más extensa) del grandísimo problema de la prostitución.
Javier Nart es otro de los auténticos viajeros españoles, junto a Alberto Vázquez-Figueroa, mis dos héroes. Además de escribir bien conocen como nadie la historia del lugar del que escriben, y lo más importante: ambos son aventureros que aman el riesgo. En este libro sobre el río Mekong, Javier Nart viaja junto a su hijo Gorka Nart, no todo el trayecto pero sí buena parte. Al ir leyendo el libro a uno le entran ganas de preparar el suyo hacia esa zona (Camboya, Laos, Vietnam y Tailandia). Javier Nart mezcla aventuras con documentación de las gentes, su cultura e historia, y ese conjunto de conocimientos te llena y convierte el libro en un clásico para aprender sobre esa parte del mundo. Desde que leí este libro me he leído varios más de Javier Nart, pero a este sobre el Mekong le doy la mejor y máxima puntuación: 5 estrellas.
Abandono en la página 155. Mira que me jode abandonar un libro que he comprado previamente pensando que me iba a gustar. Pero mira, no. Todo tiene un límite y el mío ha sido este:
Describiendo a una chica que iba sentada al lado en un autobús: “Y una gorda descomunal, inmensa, de posaderas imperiales, vacafoca atípica de simpar volumen por estos pagos”. Y no sigo pero continúa dos párrafos.
No señor, revísese.
Ni me estaba enterando de nada, ni me parecía interesante lo que me contaba, ni estaba bien escrito ni nada de nada. Repeticiones, chistes malos y explicación de chistes malos por si los que leemos somos tontos.