Diario de mi primera corrida bancaria.
Egohistoria??? In this economy???!!! Sí, claro. Para liberar a la sociedad primero debe liberarse uno; how varonil of me, el chiste es que nadie libera a nadie, pero el ego permite dislocar los mecanismos de las fuerzas masivas, así que, en todo caso, un desplazamiento, un otro instante, un descanso al menos en el peor de los casos.
Escribe Sara: "¿Que por qué se me ocurre hablar en este momento del Modern Style, por todos los dioses vivos y no tanto? En primer lugar, porque se me da la gana. Esta página es mía. y nadie los obliga a leerla, salvo error u omisión, y con perdón por la groseria. Además, si no les gusta, siempre están a tiempo de escribir otra a piacere y leerla también a piacere, en sus cuartos o en el subterráneo, y gratis, para mayor ventaja".
09/10.
En el prólogo la cool de Lucía De Leone cuenta una supuesta anécdota de un hombre acercándose a Sara en la calle y diciéndole que sus columnas no tienen sentido; Sara deja pasar una semana y llega a la conclusión "El sentido se lo pone el lector"; me lo compré hace varios meses, recién lo abrí porque estaba triste y quería leerla y descubro que cada dos páginas impresas me vinieron dos en blanco, es decir: me falta la mitad del libro. Qué gracioso, si no creo en esto como un augurio estoy loco, cómo la amo. También hace un rato mientras lo buscaba encontré en mi pila de libros cerrados un ejemplar de Carson McCullers (no pensaba en ella hace semanas), al rato leo que Sara le pone a una de sus columnas "Los anteojos de color y la balada del gallinero triste", haciendo referencia a La balada del café triste, no será demasiado.
Descubrí un lado suyo completamente nuevo. Bah, en realidad lo confirmé, todos los lectores de Woolf somos así: BICHOS. Una sociedad de outsiders. No quiero caer en mi impulso adolescente de identificarme con lo que leo, pero hay gente que simplemente es como uno, y la literatura lo evidencia en su cualidad literal. Sara. La amo la amo la amo. Cizañera mal. Bregman diciéndole a Bullrich: "Patricia, cuando era ministra su orgullo era sacarse una foto en un secuestro de ✨25-po-rros✨... li-te-ral😌". Muy ácida, lúcida. Llega a algunas conclusiones a las que años después llegaría mi querida Sontag. Y a propósito de esta última, los tres tenemos la misma capacidad de racionalizar por qué nos desagradan tanto algunas cosas y que no parezca que somos odiadores compulsivos; solo que Sara y yo somos más emocionales, caemos en la metáfora, en todo caso odiamos todo lo que atenta contra su antónimo. Ya en sus novelas creí haber notado una sintaxis que jugueteaba mucho con la del inglés, acá lo confirmo.
10/10.
Tuve que dejar de espiar Twitter e ir al cine para despejarme. Even pasé por la Casa Rosada y ver a toda la gente tranquila me tranquilizó. La inquietud está en lugares cerrados: casas, cafés, la tele, internet. Espacios de fijación. Es la primera vez que vengo a El gato negro y el piso de arriba está deshabitado. No entiendo cómo no tenemos a nadie que evidencie todo este caos; tantos periodistas, escritores, gente que trabaja con el lenguaje absolutamente incapaz de analizar a conciencia un discurso. Dónde están los queridos best sellers del nuevo canon argentino? Girando una rueda que no necesitan que la giren. Cómo la gente no se da cuenta de cómo miente M1l31? Hitler no decía "Voy a matar a todos los judíos", decía "Voy a purificar la raza"; denle play al debate, o incluso escuchando a V1ll4rru3l "No niego los desaparecidos, afirmo las muertes causadas por el terrorismo. Tengo que escuchar ambos lados, lo investigué para hacer un libro :)", un libro que no tiene ningún sesgo, imagino. Nadie hace nada, lo mismo la gente de números y cualquier ciencia social. Borges hubiese dicho algo. Sontag hubiese dicho algo. Sara Gallardo lo dice en estas columnas. Yo no sé tanto, nací hace poco y soy muy vago. Capaz tiene que pasar para que podamos aprender, pero es abrumadoramente evitable. Justo en la semana en la que el tarot me sugiere dejarme llevar por otros. Bueno, Bregman dice algo, pero me van a correr con que nos llevaría a un default por no querer pagar una deuda ilegítima, etc etc etc. Me es imposible no dejarme afectar por esas ondas expansivas, lo mismo con el Mundial, no sé por qué me sentiré en deuda. A mi generación, nacida muy libre, nadie le enseñó a lidiar con la opresión. Ay ay ay. Se me sentó al lado un grupo de lo que escuché va a ser un total de seis señoras, están absolutamente en otra, dándose regalos de Natura —imagino, por la ropa y la apariencia, grupo de yoga—, cada vez que llega una y saluda una por una tengo el impulso de saludarla as well. Una se para, se va a un costado, una mano la usa para sostener el teléfono, la otra para evitar que se escuche muy alto que está preguntando si nació Olivia. Justo hoy vas a nacer Olivia??? Again, in this economy???? Y ahora le cantan el feliz cumpleaños a una que se llama María. Hay que tener ganas de nacer en este día. En fin. Ahora el café está lleno y por suerte todos hablan banalidades. Gente como la gente, la vida bien.
Me la paso quejándome por no tener una vida simple normal banal, siempre que vengo tengo el deseo secreto de cazar a algún turista que me mantenga, pero las veces que me podría haber funcionado me terminé escapando; Sara —nepo baby aristócrata, con la misma sangre que Ángel Gallardo, Miguel Cané y Bartolomé Mitre— más que yo podría haber tenido esa vida, pero decidió no, lust for comfort it suffocates the soul. Para encontrar hay que salir a otro lugar, dejar la comodidad, hay que incomodarse. Pero por ahora que se arregle solo el mundo.