Las cuatro historias son muy atrapantes y diferentes. Mis favoritos fueron Una noche en la posada (ese final me sorprendió) y La que bebe sangre (no me puedo sacar de la mente las imágenes del ritual) Helen Blackwood sabe como mantener enganchado a los lectores.
Cuatro cuentos imperdibles en la biblioteca de cualquier amante de las leyendas de criaturas mágicas. Me gustó muchísimo el toque de originalidad de cada historia. Por sí mismo es destacable que las protagonistas sean vampiras (hembras de vampiro? vampiresas? El libro cuenta también con un detalle sobre la forma de mencionar a estar criaturas) Helen Blackwood sabe como ir añadiendo poco a poco los elementos y detalles que hacen que el misterio siempre termine poseyendo completamente al lector. Son cuentos de noches cerradas, fogatas crepitantes, esas que acompañan a la humanidad desde los inicios de la palabra. Mi favorito: "La que bebe sangre" justamente nos lleva a rituales ancestrales que conectan con lo más sobre natural y oscuro de nuestra especie, utilizando una narración en primera persona que estremece hasta las entrañas. Y, la mención especial a "La madre profana" que esconde elementos de los cuentos tradicionales de vampiros, pero que ofrece una vuelta original y terrorífica que no tiene desperdicio.
Cumple el objetivo de generar terror. Es un terror bastante clásico, nada de misterio, hay monstruos. Mí crítica es sobre la propagación de los estereotipos de género que estas historias generan, pero en sí no es una crítica al libro per se. Se lee muy rápido y si te gusta el terror simple y sencillo creo que va muy bien.