Yo no sé cómo lo hace Laura Gallego, pero siempre me toca la fibra sensible
Se trata de un libro ligero, fácil de leer, con una historia muy bonita y unos dibujos preciosos. Narra la aventura de Nico al llegar a Omnia, algo más que una tienda virtual.
Aunque el libro sea un middle-grade, pienso que trata tres temas bastante serios. En primer lugar, el funcionamiento de una empresa que se pinta como un paraíso pero que tiene sus trapos sucios y sus misterios detrás. Dentro de este tema podemos encontrar la conformidad de los empleados, resignación o incluso el orgullo de formar parte de esa entidad. En segundo lugar, la cuestión de si los robots llegarán a superar a los humanos a algún día. Y, en tercer lugar, la desaparición de un niño por culpa de algo tan simple como querer recuperar el peluche de su hermana pequeña. En este sentido, el libro no es tan infantil como se pinta. Lo que sí es infantil es la perspectiva y el tratamiento que se le da, además del argumento en sí y el mundo fantástico y automatizado de Omnia.
Los personajes están todos muy bien construidos y caracterizados, como es frecuente en las obras de Laura Gallego. Entre todos, mi favorito es Nia: como fan incondicional que soy del futurismo, es natural que un robot como ella haya llamado mi atención. También me ha gustado mucho Fubu. En lo que respecta al protagonista, Nicolás, no he sentido nada en especial por él, pero sí me ha dejado impresionada su determinación y su capacidad de no rendirse.
Es la primera vez que leo algo parecido a la ciencia ficción en un libro de Laura Gallego, y eso ha sido toda una sorpresa. Como siempre, la autora crea un mundo ficticio muy original y de una imaginación desbordante, con una trama bastante buena a la que le cuesta arrancar pero que luego se encarrila con facilidad. Y luego, mucho después de la mitad del libro, hay un giro argumental que te deja de piedra. DE PIEDRA. Y cuando te das cuenta ya te has terminado el libro. Sí, así es. Sin embargo, el final es predecible y nada fuera de lo normal, pero te alegras mucho cuando lo lees.
Recomendaría este libro a cualquiera que busque una historia repleta de imaginación, de fantasía y con toques de ciencia ficción. Y aunque es un middle-grade, opino que también se puede leer con cierta mirada adulta debido a los temas que trata, como ya he explicado en el inicio de esta reseña. Así que si dudáis sólo porque creéis que no es adecuado para vuestra edad, yo le daría una oportunidad.