He leído otra novela de esta autora y su estilo me dejó maravillada, te traslada a la época y te conviertes en su protagonista, además después de leer este libro tengo la firme convicción de que en cada novela busca salirse de las típicas relaciones. Se agradece muy mucho su toque original.
Un buen día, Kayla se presenta en una subasta, quiere invertir su recién adquirida herencia en una obra de arte, el problema es que en el catálogo hay pocas cosas que pueda adquirir ya que el precio de salida suele tener demasiados ceros.
Pero hay un cuadro que le llama poderosamente la atención, no es demasiado oneroso y para ella es exquisito, en él se refleja el retrato de un hombre... muy atractivo. Así, ni corta ni perezosa, se mete de lleno en la puja y la gana, dejando más dinero del que tenía pensado.
De noche el cuadro habla con ella ¡Habla con un señor del siglo XIX! Al principio piensa que es por todo el estrés de la boda, sí, Kayla está en la cuenta atrás para subir al altar. El cuadro trastocará todos sus planes y dará a su vida un giro de 180º, en más de una ocasión nuestra protagonista maldecirá el día en el que se metió en la dichosa subasta.
Por petición del hombre del cuadro, Kayla se verá inmersa en toda una investigación nada fácil, y es que tendrá que averiguar la vida y antepasados de Jago (el hombre retratado) y buscar a la mujer, su otra mitad, que también fue retratada ¿pero quién tendrá el cuadro de su amada (Eliza)?
Alternando el presente, con Kayla, y el pasado con Eliza, la autora consigue engancharnos con las dos historias de estas mujeres. Confieso que al principio solo quería leer la trama histórica, pero es que empieza de forma más intensa que la contemporánea ¡menudo lío! la relación de Jago y Eliza era prácticamente imposible, permanecí con el corazón en un puño hasta el final.
A la trama de Kayla me costó un poco más cogerle el "gustillo", solo me entretenía cuando hablaba con Jago, el tema de Mike se me hizo un poco cuesta arriba, pero... cuando empiezan a encajar todas las piezas y Kayla empieza a sentir algo más por alguien... ahí ya tuvo toda mi atención. No digo nada más.
Un personaje que no me ha gustado nada, demasiado forzado, fue Caro, al escena violenta que acabó muy mal .... la entendí como algo demasiado "peliculero". No me gustó nada y algunas actuaciones de Alex tampoco, pintaba menos que un títere.
Y como Álex me encanta, estaba deseando saber si tenía libro y... ¡Así es! Ya hay título, portada y sinopsis, vamos que no se hace de rogar (El suave susurro de los sueños) ¡Me ha encantado este personaje!
En definitiva, una historia original, divertida y llena de magia. Apto para los lectores de romántica histórica y contemporánea, si encima sois asiduos de estas dos temáticas... ¿A qué estáis esperando?
MUY BUENO