Éste libro lo vi en una tienda de libros usados, y ya que la sinopsis llamó mi atención y se encontraba a un precio muy muy bajo, no pude evitar comprarlo. Es un libro bastante viejo y tiene las páginas amarillentas, casi marrones, pero me da gusto que forme parte de mi estantería.
Narrado en tercera persona, nos cuentan sobre Mike Hagen y su terrible hábito de beber en horas de trabajo. Tal vez no sería tan malo si no dependieran de él cientos de vidas inocentes. Mike es un piloto comercial que disfruta de la bebida pero que no se considera un alcohólico, siente que puede controlar su vicio y que éste nunca ha afectado su desempeño laboral, por lo mismo, nunca ha visto como un problema el tomar uno o dos tragos de Bourbon en el lavatorio de su avión.
En todos sus años como piloto, nunca había tenido un accidente, muy al contrario, es considerado uno de los mejores pilotos por su buen juicio y agilidad a la hora de enfrentarse con inconvenientes a la hora del vuelo. Es por eso, que cuando una de sus más antiguas azafatas comienza a sospechar sobre su pequeño secreto, nadie le cree o esperan no creerle, ya que es una acusación que podría llevar a la calle al mejor piloto de la compañía.
Me gustó bastante leer el libro, aunque no me fascinó, por el simple hecho de que la verdadera acción e intriga comienza bastante tarde en el libro y porque utilizan muchos términos que una persona común y corriente que nunca ha piloteado un avión no entendería. Y comprendo que se hayan tomado su tiempo con el trasfondo de la historia para llegar a ese final, pero me hubiera gustado un poco más de conflictos y momentos de intriga, eso me hubiera hecho disfrutar aún más de la lectura. Pero como ya dije, de que me gustó, me gustó.
La película de Denzel Washington con la misma temática, al parecer copió muchas cosas del libro sin darle créditos al autor, porque dudo mucho que situaciones específicas tan idénticas sean por mera coincidencia. Pero el libro en sí, tiene su propia película (mega antigua) con Cliff Robertson, cuya frase decía "Él es el mejor piloto en el cielo... ebrio o sobrio."
No sé si siga el libro a la venta porque fue publicado en 1976, pero se lo recomiendo mucho a las personas que disfruten sobre éstos temas de aviación y vicios incontrolables, aunque es un poco lento al principio, vale la pena llegar al final. Una buena lectura ligera para pasar el rato.