“Monterroso aspiraba a un género que tuviera algo de ensayo y algo de cuento, algo de poema y algo de confesión, más o menos breve y muy libre, en tono aparentemente melancólico pero envuelto en ligero humor, recurriendo a citas de conocidos y desconocidos que existieron en la realidad o no, con un estilo perfecto pero que no se note, o que incluso que parezca descuidado, como redactado por alguien que lo hiciera para cumplir un requisito que no puede eludir.”
Cada viernes desde 2008, Juan Forn ofrece a sus lectores en la contratapa de Página/12 una inmersión semanal en los rincones más insospechados de la literatura, la música, el cine, la arquitectura y hasta la matemática del siglo XX, en busca de las claves íntimas que rigieron ese tiempo de vanguardias y catástrofes.
Forn nos enseña a leer entre los pliegues de lo público y lo privado, del pasado y el presente. Como un detective o un mago, tira de un hilo imperceptible y deja al descubierto el revés de la trama, lo inesperado, el secreto.
Con este segundo tomo, Emecé continúa la publicación de Los viernes, contratapas que son casi un género en sí mismas, que hacen honor a la consigna de Monterroso y llevan a los lectores a pensar, al finalizar la lectura: “Lo hizo de nuevo... pero ¿cómo lo hizo?”.
Su abuela, nacida en Gran Bretaña, y un vecino que durante su adolescencia le prestaba libros en inglés, determinaron su anglofilia. Los autores que tradujo fueron siempre de este idioma.
El primer libro que publicó fue uno de poesía, en 1979, pero pronto se convenció que ese no era su género. Viajó a Europa y de regreso comenzó a trabajar en 1980 como editor, primero en Emecé y después Planeta hasta 1995.
En 1994 fue invitado por el Woodrow Wilson International Center (Washington D. C.) para terminar su novela Frivolidad, que fue publicada en 1995. Posteriormente publicó Puras mentiras.
En 1996 creó el suplemento cultural Radar Libros del diario argentino Página/12, que dirigió hasta 2002. Ese año «un coma pancreático lo tuvo al borde de la muerte. Los médicos le advirtieron que debía 'aprender a parar antes de cansarse'. Él entendió. Se fue a vivir a Villa Gesell, localidad costera a 300 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires», donde residió el resto de su vida.
Tuvo, desde 2008, una columna semanal, que aparecía los viernes en la contratapa de Página/12. Editó cuatro libros con las crónicas que allí publicó. Tuvo otra sección —La tierra elegida— en la revista literaria colombiana El Malpensante.
En 2001 Página/12 editó cinco libros de Forn en formato económico.
En 2007 obtuvo el Premio Konex de Platino en la disciplina Periodismo Literario, otorgado por la Fundación Konex, y en 2017 el Diploma al Mérito del mismo premio.
En 2015 editó Los Viernes, una selección de sus contratapas en Página/12. En 2018 fue uno de los entrevistados en el filme documental La boya dirigido por Fernando Spiner.
Falleció en Villa Gesell el 20 de junio de 2021 a los 61 años de edad.
Menos de una página tardé en interrumpir la lectura de este libro y ponerme a leer un cuento de Frigyes Karinthy sobre los grados de separación. Y en lugar de ser una crítica, esto es una virtud de Forn, que no puedo leerlo sin Google al lado. Y cada contratapa me hace investigar, mandarme mails para seguir leyendo al otro día, buscar fotos, aprender. Así conocí en este Tomo II detalles del diseño soviético, la tarea cuasi heroica de un fotógrafo chino y me reencontré con la belleza de El sueño de la mujer del pescador, entre otras mil historias. Como cada vez que lo leo, le deseo larga vida a Forn y que escriba, como sea y lo que sea pero que escriba mucho.
terminar un libro y que te duela un poco adentro: no hay dónde, pero es como si perdieras una parte de la piel que se cae ahí y ya no vuelve; ese libro te gustó.
Cada relato de este libro es una joya. Desde anécdotas propias acompañando a Bioy, a historias como una que remite al hermano de Faulkner. Estos cuentos de no ficción me han dejado fascinado desde el día que descubrí el primero.
Fue un vuelo de avión de doce horas. Este libro es especial para los que les cuesta leer cosas largas. Cada capítulo es una contratapa, cada contratapa un personaje fascinante
Muy disfrutable que lindo género he descubierto gracias a Juan Forn. Como siempre algunas historias son increíbles y en promedio muy buenas. Voy a terminar de leer los 4 tomos muy pronto.
Increíble, imperdible. Lecturas perfectas para antes de ir a dormir. Forn es un mago, ya lo he dicho. No baja de nivel en este segundo tomo. Recomendadísimo. Tremendamente buenas las historias que narra.